Grecia aprobó el ajuste y ya negocia con la UE alargar plazos de deuda

El Gobierno de Grecia consiguió hoy los votos suficientes en el Parlamento para aprobar un conjunto de medidas de austeridad que son esenciales para liberar el próximo tramo de asistencia del FMI y el Banco Central Europeo.

La frágil coalición de tres partidos se aseguró al menos los 151 votos necesarios para conseguir la aprobación del paquete de recortes de gastos, aumentos de impuestos y reformas laborales, a pesar de que el pequeño partido Izquierda Democrática se rehusó a apoyarlo.

Con este apoyo, Grecia se asegura la recepción dentro de los próximos diez días, de 31.500 millones de euros, claves para que el país evite caer en default y siga dentro de la zona euro.
El Parlamento aprobó el paquete pese a que en su exterior, manifestantes arrojaban bombas molotov para mostrar su descontento. Los disturbios motivaron la intervención policial, que respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar la protesta.

Casi 100.000 manifestantes, algunos coreando “Peleen, les están chupando la sangre”, llenaron la plaza y calles aledañas mientras los parlamentarios el plan de ajuste.
El caos se extendió al interior de la asamblea, donde la sesión se vio brevemente interrumpida cuando los trabajadores del Parlamento hicieron huelga en protesta por un cláusula que habría recortado sus salarios. En un humillante cambio de opinión, el Gobierno se vio obligado a cancelar la medida para permitir el reinicio de la sesión.

“Hoy votamos sobre si seguiremos en la zona euro o si volvemos al aislamiento internacional, llegamos a una bancarrota y terminamos en el dracma”, afirmó el primer ministro, Antonis Samaras, en su alocución final a los parlamentarios para que respalden los recortes y desbloqueen la ayuda internacional.

Las medidas que se votaban en el Parlamento suponen 13.500 millones de euros en subas de impuestos y recortes de gastos, y son la mayor prueba del gobierno de Samaras desde que asumió en junio.

Izquierda Democrática, uno de los tres partidos de la coalición democrática, no respaldó el proyecto por las reformas laborales que incluye, que provocaron una huelga general de 48 horas.

La aprobación garantiza la ayuda de 31.000 millones de euros necesaria para reforzar a sus golpeados bancos y pagar deudas que vencen este mes.
Antes de que el Parlamento lograra este paso, el principal responsable económico de la UE. Oli Rehn, dijo que se estaba discutiendo una prórroga en los vencimientos de la deuda para crear un alivio en la enorme carga de intereses, pero no se contemplaba una quita entre las alternativas.
Rehn dijo que el gobierno griego trabaja con e FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea para encontrar maneras de rebajar la deuda pública, prevista en casi 190% del PIB para el próximo año y llevarla a un nivel sostenible cercano al 120 por ciento.
Las votación de ayer también le permitirá a Grecia disponer de dos años más para alcanzar el acordado objetivo de superávit primario de 4,5% del PIB en el 2016, en lugar de en el 2014, lo que dará cierto respiro a la economía del país.