El Ministerio de Salud adhiere al “Día de lucha contra la Obesidad y el Sobrepeso”

El objetivo es informar y estimular acciones que ayuden a prevenir esta enfermedad ubicada entre los cinco factores de riesgo que más muertes generan en el mundo.

El Ministerio de Salud de la provincia, a través del Programa de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, adhirió al “Día de la Lucha contra la Obesidad y el Sobrepeso”, que se conmemora este 20 de noviembre, en el marco de una iniciativa impulsada con el objetivo de informar y estimular acciones que ayuden a prevenir esta enfermedad que, de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, se ubica dentro de los cinco factores de riesgo que más muertes generan en el mundo.

Con tal motivo se programó para este miércoles la 4° Jornada de Obesidad, Integración de pacientes y equipos de salud, que se realizará a partir de las 8 en el Complejo Belgrano Centro de Rosario (General Belgrano 621), destinada a pacientes en tratamiento y equipos de salud.



SOBREPESO Y OBESIDAD


El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC), el que está representado por el peso en kilogramos dividido por la talla en metros al cuadrado (kg/ m2), es el índice utilizado frecuentemente para clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos. La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25 y la obesidad como un IMC igual o superior a 30.

Actualmente mil millones de adultos tienen sobrepeso y más de 300 millones son obesos. Si no se actúa en la prevención, se estima que esta cifra superará los 1.500 millones en el 2015. Asimismo, cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad causan más muertes que la insuficiencia de peso. Entre esos países se incluyen todos los de ingresos altos y medianos. El 44% de los casos mundiales de diabetes, el 23% de cardiopatía isquémica y determinados cánceres son atribuibles al sobrepeso y la obesidad.

En tanto, en el mundo hay más de 42 millones de menores de cinco años con sobrepeso.

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Los niños con sobrepeso tienen muchas probabilidades de convertirse en adultos obesos y más probabilidades de sufrir a edades más tempranas diabetes y enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad.

Las elecciones de los niños, su alimentación y el hábito de realizar actividades físicas dependen del entorno que les rodea. En este sentido, para frenar la epidemia mundial de obesidad es necesaria una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural.


PREVENCION, LA MEJOR ARMA PARA LUCHAR CONTRA LA OBESIDAD

Por ello, desde el Ministerio de Salud se destacó que la prevención es fundamental y puede ser también la mejor arma para luchar contra la obesidad, destacando entre las recomendaciones la importancia de mantener una alimentación saludable y realizar actividad física, procurando una alimentación variada incluyendo todo tipo de alimentos, en una cantidad adecuada a su trabajo diario y a la actividad física que realiza, evitar las frituras y cocinar los alimentos de una manera saludable: a la plancha, al horno, a la parrilla, al vapor o en microondas.

También se debe comer diariamente frutas y hortalizas de todo tipo y color, disminuir el consumo de alimentos con alto contenido en grasas como carne vacuna con mucha grasa, fiambres y embutidos grasos, manteca, crema de leche, grasa vacuna, productos de copetín, frituras, margarina y aquellos productos que se elaboran con esta como galletitas, facturas, bizcochos, tapas para empanadas y tartas.

De igual modo, se debe disminuir el consumo de sal y los alimentos con mayor contenido de sodio como fiambres y embutidos, picadillos, productos enlatados, quesos duros, productos de copetín, caldos en cubos, sopas en polvo, vegetales enlatados y congelados, aceitunas, etc, evitar la ingesta excesiva de azúcar y de todas aquellas preparaciones que lo contengan como tortas, dulces, facturas y gaseosas y las golosinas y moderar el consumo de bebidas alcohólicas.

Finalmente, se resaltó que la actividad física regular también ayuda a mantener un cuerpo sano y con un peso saludable, siendo conveniente realizarla periódicamente con una intensidad moderada durante 30 minutos al día. A su vez, el fortalecimiento muscular y los ejercicios de equilibrio pueden reducir las caídas y mejorar la movilidad de los ancianos, mientras que para reducir el peso es necesaria una actividad más aeróbica e intensa.