Hallan restos de un pingüino gigante de dos metros de alto en la Antártida

Paleontólogos argentinos descubrieron en la Antártida restos fósiles de un pingüino gigante, de dos metros de altura, con una antigüedad de 34 millones de años, el más grande encontrado hasta el momento en su especie.

El hallazgo fue realizado por Marcelo Reguero, director de la campaña paleontológica del Instituto Antártico argentino, y también participaron del descubrimiento paleontólogos del Museo de La Plata.

Según explicó Carolina Acosta, investigadora de la División Paleontología Vertebrados del museo platense, "los cálculos realizados indican que se trata del pingüino más grande que se conoce hasta el momento, en cuanto a altura y masa corporal".

A partir de los estudios realizados sobre los fósiles, se pudo determinar que el tamaño del pingüino era de dos metros.

La especialista estimó que debido a las grandes dimensiones que tenía el animal "debía emplear más fuerza para impulsarse en el agua y tenía una musculatura más desarrollada".

Hasta el momento, la especie de mayor tamaño conocida en la actualidad es el pingüino Emperador, con una altura que alcanza a 1,20 metros, según precisó la especialista en declaraciones a la prensa.

Acosta mencionó que el objetivo de la campaña antártica del próximo verano será "buscar nuevos esqueletos para continuar con la investigación".

En cuanto al descubrimiento de los restos de fósiles del pingüino gigante, su hallazgo no permitió determinar si el ejemplar era macho o hembra.

De todas maneras, la importancia del descubrimiento radica en que se trató de un esqueleto articulado del animal, por primera vez en la Argentina, que posibilitó la obtención de mayor
información para conocer cómo eran sus movimientos y acerca de su anatomía.

Anteriores ejemplares que fueron encontrados y que vivieron hace millones de años, mostraron que eran diferentes del plumaje blanco y negro de los pingüinos actuales, ya que aquellos tenían
plumas de color marrón rojizo y gris.