Unión no pudo con Vélez, que es el campeón del Inicial 2012

El Tate, de interesante PT, se durmió en el complemento y Ferreyra (3m.y 36m. ST) llevó a la gloria a los de Gareca, que se quedaron con un nuevo el título. Los santafesinos acumulan 22 partidos sin ganar y están hundidos en la tabla de promedios

Otro partido con derrota para el Tate y ya van 22 sin triunfos, algo exageradamente largo y negativo para un equipo que todavía cree que se puede lograr el objetivo de mantener la categoría. Es cierto que otra vez mostró síntomas de recuperación, principalmente por el buen primer tiempo que jugó el elenco santafesino en la mismísima casa del campeón.

Duele pereder, pero también es cierto que fue ante el poderoso Vélez, en condición de visitante y con pasajes del partido donde el conjunto que dirige Pumpido fue hasta superior que el local.

El "Fortín" se impuso por 2-0 en Liniers y se calzó la corona de rey del fútbol argentino. A una fecha del final del Torneo Inicial, los dirigidos por Gareca se aseguraron el noveno campeonato local de su historia con una campaña firme, que incluyó 12 victorias, dos empates y cuatro derrotas.

Tal como se esperaba, el Fortín asumió la iniciativa e impuso una presión sofocante durante los primeros 15 minutos de juego. En ese periodo, el local generó tres chances de gol ante Perafán. Sin embargo, el festejo buscado no llegó, las energías bajaron y las neuronas se confundieron.

Así, el Tatengue recargó oxígeno y logró salir a flote a partir del criterio de Donnet y Bruna en el mediocampo. Pérez y Montero también estuvieron cerca de dar el golpe en Liniers, mientras que el rostro de Gareca se enrojecía de bronca por la falta de soltura de su equipo.

Las cosas cambiaron en el complemento, porque Bella se conectó y sus compañeros lo siguieron. Primero, el zurdo hizo tambalear el travesaño con un tiro desde afuera. A los 3 llegó el desahogo: centro de Insúa y cabezazo endemoniado de Ferreyra para acariciar el título. El gol del título. Y a los 16, Bella volvió a probar y Perafán la mandó al córner con una atajada mágica.

En el medio de la euforia, Unión sorprendió con una llegada en soledad de Moreno, pero Sosa cerró el arco con una tapada tan valiosa como un gol propio. Fue un espejismo nomás, porque los laterales ajustaron clavijas, Cerro y Cabral controlaron el mediocampo y el tridente Insúa-Pratto-Ferreyra volvió a la carga.

Unión volvió a aprovechar otro descuido por exceso de confianza de Vélez y tuvo el empate a los 32, pero Franzoia la mandó a las nubes. Enseguida llegó el gol… de Mora. Un tanto que se gritó tanto como el de Ferreyra, porque significó el final del sueño para Lanús. El termómetro explotó a los 39: gran maniobra de Pratto y otro festejo del Chucky para cerrar la fiesta en Liniers. O mejor dicho, para arrancarla…