Verónica Ojeda y Claudia fumaron la pipa de la paz
Nueva vuelta de tuerca en la telenovela de Diego Maradona y sus mujeres. Esta vez la tensión no fue a mayor, sino que hubo descompresión. Sucede que tanto Verónica Ojeda como Claudia Villafañe bajaron la artillería al desistir en un encuentro cara a cara ante la justicia el próximo 7 de diciembre. En un supuesto acuerdo secreto habrían sellado la paz negociando no hablar más una de la otra en los medios.
Ayer trascendió que luego de esta jugada, se levanta casi de manera automática la orden de restricción en la que se prohibe a Villafañe acercarse a 300 metros de la casa de Ezeiza de Ojeda-Maradona y a 100 metros de ella si se llegan a encontrar en un lugar público.
Los abogados de ambas partes estarían trabajando para elaborar un nuevo acuerdo de confidencialidad con la intención de no volver a tropezar con la misma piedra, recordando el escándalo que se desató hace más de un mes. Luego los facultativos avanzarían en los restantes temas pendientes, que estarían relacionados con la cuestión económica.
El comunicado de Maradona desde Dubai fijó claramente su posición: “Yo mató por dos hijas (Dalma y Giannina), mi nieto (Benjamín) y mi padre (Don Diego)”. Del bebé en camino (Ojeda transita un embarazo de casi siete meses) sólo afirmó que “lo reconoceré y a la familia de Verónica no le va a faltar nada”. Un día después, Ojeda confesó: “Me separé de Diego, pero lo sigo amando”.
Todo indicaría que las palabras de Diego, las primeras que pronunció en una batalla feroz entre su ex mujer y ahora su ex novia, pusieron las cosas en su lugar. En una comunicación telefónica con Ojeda, Maradona le habría pedido que levante la orden de restricción domiciliaria a Villafañe porque esa actitud había viciado y potenciado aún más el conflicto en la familia Maradona.
No había duda alguna que este viernes si las dos acudían a la cita de la justicia con toda la prensa presente, el conflicto se habría potenciado. De alguna manera, las dos tomaron conciencia que el asunto debía ir por otros carriles y lejos de la prensa.
La última en tomar la palabra en la escandalosa pelea fue Dalma, la hija mayor de Maradona. Ella hizo un pedido por twitter de que se dejara de hablar de la herencia del padre porque está vivo. Desde el otro lado del mundo, Diego Maradona no quiere que la pelea se siga ventilando en los medios y que la posibilidad de un acuerdo de las partes podría encaminar las relaciones por el bien de todas las partes involucradas.A fin de año cuando vuelva Diego, tendrá la casa en orden.