Japón protesta por el vuelo de un avión chino sobre islas disputadas
El Gobierno japonés ha protestado este jueves ante el Ejecutivo de Pekín después de que un avión chino se adentrara en lo que Tokio considera su espacio aéreo sobre unas islas disputadas entre ambos países en el mar del sur de China. Las fuerzas armadas japonesas ordenaron el despliegue inmediato de ocho cazabombarderos. Funcionarios japoneses han asegurado que el aparato chino ha abandonado la conflictiva zona poco después.
Las relaciones entre China y Japón se han ensombrecido después de que en septiembre el Gobierno japonés comprara las pequeñas islas de Senkaku —Diaoyu, en terminología china— de manos de un inversor privado japonés. "A pesar de nuestros repetidos avisos, barcos chinos han entrado en nuestras aguas territoriales durante tres días consecutivos", ha dicho el jefe de Gabinete, Osama Fujimori. "Es extremadamente lamentable que, además de esto, una intrusión en nuestro espacio aéreo haya sido cometida de esta manera", ha añadido. Tokio ha protestado por los canales diplomáticos habituales ante el Gobierno de Pekín. Un portavoz del Ministerio de Defensa japonés ha afirmado que es la primera vez que un avión chino viola este año el espacio aéreo sobre el pequeño archipiélago.
El incidente se produce días antes de las elecciones que se celebrarán el domingo en Japón. En estos comicios se espera que el Partido Liberal Democrático regrese al poder. Al frente del partido está el ex primer ministro Shinzo Abe, un halcón que ha prometido adoptar una posición muy dura respecto a la disputa sobre las islas, importantes porque en sus aguas territoriales se han hallado inmensos yacimientos de gas.
Shinzo Abe ha comentado que la mala gestión del actual Gobierno japonés ha envalentonado a China. el dirigente favorito para vencer en las elecciones ha prometido que aumentará el gasto en defensa, incluidos los guardacostas. Barcos chinos también han entrado en las aguas territoriales del archipiélago varias veces en los últimos meses.
Otros países de la región, especialmente Filipinas, también han mostrado su preocupación por la creciente firmeza de China en sus reclamaciones sobre las islas disputadas en el mar del sur de China.