La UCR decidió marchar con Moyano a la Plaza de Mayo por Ganancias
La fuerza no quiere perder visibilidad en la pelea por Ganancias. El centenario partido resolvió adherir a la movilización de los gremios opositores, ante un reclamo que considera propio. La cúpula se lo comunicó ayer al camionero
Hugo Moyano sigue generando lo mismos recelos de siempre hacia dentro del radicalismo. Pero en el centenario partido entendieron que no pueden entregarle al camionero todo el protagonismo de una pelea que consideran propia, como la que busca eliminar el impuesto a las ganancias. Es por eso que, a diferencia de las últimas marchas realizadas en junio, septiembre y noviembre, la UCR resolvió participar de la protesta contra el gobierno nacional, convocada para mañana en la Plaza de Mayo por la CGT Azopardo y la CTA de Pablo Micheli.
Así se lo confirmó a Moyano la conducción del Comité Nacional, que encabeza Mario Barletta, durante una reunión mantenida en la sede de la CGT Azopardo, en la que estuvieron los diputados Ricardo Alfonsín, Juan Manuel Casella y Miguel Ángel Giubergia.
Fue el ex candidato presidencial quien habló con los medios y dejó en claro que los reclamos son de “todos los argentinos”. “Si bien no queremos partidizar la marcha de reclamos que hace la CGT moyanista, creemos que el aumento del mínimo no imponible, la universalización del salario familiar, el reparto del fondo de las obras sociales, el aumento para los jubilados, es un reclamo justo y es de todos los argentinos”, destacó Alfonsín al término del encuentro.
En junio pasado, Alfonsín le había entregado su propuesta sobre ganancias a Moyano cuando participó, junto a Barletta, de una ronda de reuniones con la cúpula de la CGT y la CTA de Pablo Micheli. Allí, se acordó trabajar juntos en pos de ese objetivo y evitar que “el conjunto de los trabajadores pague por encima de su capacidad contributiva”. El alfonsinismo ya había propuesto participar en las marchas anteriores, pero el partido había considerado entonces que no era oportuno. Esta vez, fueron los dirigentes sindicales de la UCR, que integran el consejo directivo de la CGT, quienes sugirieron sumar al partido a la marcha opositora.
Además de no perder visibilidad en la pelea por ganancias, también influyó en la decisión radical la masiva participación de la clase media en el cacerolazo del 8 de noviembre pasado. En tanto, entre los reparos para movilizarse, figuraba la fecha de la convocatoria: el 19 de diciembre se cumplirán once años de las protestas que provocaron la caída del Gobierno de Fernando de la Rúa.
También hubo temor en “aparecer como aprovechando o utilizando para un partido un reclamo que es de toda la sociedad”, dijo Alfonsín. Es por eso que el hijo del ex caudillo radical destacó que se convocará a todos los afiliados a participar de la movilización pero con la decisión de no llevar banderas ni consignas a la marcha, “para no partidizarla, ni sectorizarla”.