Incautaron más de ocho kilos de cocaína en Paraná
Personal de Gendarmería realizó un operativo de rutina en la Ruta Nacional 11, a la salida de Paraná y allí fue interceptado en un Renault Clio en el que viajaba Cristian Larrosa (hermano de Javier Jaimito Larrosa, quien fue condenado por el crimen de Jesús Gómez, y luego se quitó la vida en la cárcel de Coronda), y tras la requisa se le encontraron 500 gramos de cocaína. Larrosa se trasladaba hacia Oro Verde, donde cuenta con otra vivienda y habitan otros familiares. Por eso, la Justicia Federal de Paraná ordenó los allanamientos simultáneos en las casas de los hermanos y otros parientes, en los cuales se incautaron ocho kilogramos más de cocaína y se localizaron cerca de 100.000 pesos en efectivo y dos celulares. En los operativos fueron puestos a disposición una prensa hidráulica y cerca de 1.000 dólares en efectivo. Larrosa fue llevado a dependencias de la Justicia federal en la mañana de ayer y luego de escuchar la imputación de boca del juez Leandro Ríos, el acusado de transporte de estupefacientes fue derivado al penal de la capital entrerriana.
En la causa también está sospechado su hermano Pablo, por lo que se conoció que en esta jornada el hombre se pondría a disposición de la Justicia por entender que es inocente de toda acusación.
Tanto la Policía como Gendarmería tenían fuertemente vinculado a Larrosa a operaciones de venta de estupefacientes, para lo cual se habían autorizado seguimientos y distintas tareas relacionadas con el afianzamiento de las sospechas.
Se supo que Larrosa esperará algún tiempo para poder responder a la acusación y de esa manera poder al menos aclarar que nada tiene que ver con el secuestro de la droga en la casa, ya que al momento de la incautación no había moradores. Lo mismo podría ocurrir con otros familiares.
Gendarmería recolectó datos y pruebas, que a criterio de los investigadores hacen más que comprometida la situación del detenido, como del resto de la familia, que tendrá que dar varias explicaciones para poder “zafar” de las sospechas que los tienen sindicados como integrantes de un grupo dedicado a la venta de drogas en los denominados kioscos, tanto de Paraná como de Oro Verde.
Cristian Larrosa y su esposa hace cuatro años fueron llevados al banquillo de los acusados en la Justicia federal por una causa que los tenía procesados por el delito de comercialización de estupefacientes.
El Tribunal Oral Criminal Federal de Paraná, luego de las jornadas de debate, consideró que no había pruebas de peso para condenar a la pareja, por lo que se dispuso absolverlos.
Larrosa ahora nuevamente queda imputado en una causa de similares características.
En los Tribunales de Paraná aún queda fresco el recuerdo por el juicio a Jaimito Larrosa, el hombre que en una salida socio laboral asesinó en el barrio Paraná V a un joven de apellido Gómez, publicó diario Uno.