Del Potro: \\"No puedo conformar a todos\\"

El tandilense no jugará la Copa Davis en 2013, ya que le dará prioridad a su carrera.

Las canchas del Buenos Aires Lawn Tennis Club están pobladas de socios de las más diversas edades. El clima es el ideal para los raquetazos. En la terraza, algunos charlan, toman café o gaseosa. Todo en calma, apenas se advierte un bullicio. Hasta que por la puerta principal surge la figura espigada de Juan Martín del Potro, el séptimo tenista del mundo. Chomba verde, short azul marino, zapatillas, el argentino llega para la romper su perfil bajo, para explicar, para contar sus sensaciones y sus broncas, para hacer un anuncio que viene mascullando desde hace semanas. El tandilense lo decidió: no participará de la Copa Davis durante 2013. Sabe lo que ello significa en un país tan pasional y exitista. Pero tiene un objetivo que no parece ser compatible con la Ensaladera y toda su periferia. Se puede comprender o no, pero se respeta. Es su vida, es su carrera, es su sueño. 

"Hoy (por ayer) hablé con Jaite, le comuniqué mi decisión para el año que viene, que es apuntarle al circuito. El fin de año que tuve me llenó de ilusión, me siento dentro de un grupo de jugadores que puede pelear por los primeros lugares. Tengo 24 años y es un momento en el que tengo que tomar decisiones. Fue súper difícil, desde hacía varios días que lo estábamos debatiendo con mi grupo de trabajo. Pero la decisión es no jugar la Davis por 2013. Lo más correcto era hablarlo directamente con el capitán y no podía decir nada hasta no tener la palabra de él. Me enteré por los medios de que iba a estar afuera del equipo por no haber llamado el día 20, lo llamé el 21, y después eso salió a los medios. Pude hablar, Jaite se enteró antes que nadie, como creo que es correcto. También hablé con el subcapitán, Mariano (Zabaleta), les expliqué mis objetivos para el año que viene y nada, eso fue todo. El final del año que tuve y también las charlas que tuve con Franco (Davin, su entrenador) y mi grupo, con la confianza que ellos me dan, me hicieron ver que tengo objetivos difíciles, pero que puedo intentarlo y le vamos a apuntar todo a eso", sentenció Del Potro. 

-¿Fue una decisión difícil sabiendo todo lo que involucraba? 

-Por supuesto que fue difícil. Pero es sólo no jugar la Davis y a la Argentina la represento todo el tiempo dentro y fuera de la cancha en cada torneo al que voy. Todo termina en esa decisión por la forma en la que mejoré, en la que terminé 2012 y porque tengo objetivos nuevos para el año que viene. La decisión no fue sencilla, tampoco fue de un momento para otro. Yo contrato a un equipo experimentado, que trabaja para este tipo de decisiones, y en conjunto y fijando los nuevos objetivos, era lo mejor. Es una decisión que puede salir mal o bien, está dentro de las posibilidades. 

-Hace unos días Federer dijo que no podía conformar a todo el mundo tras renunciar a jugar la Davis con Suiza. ¿Lo hablaste con él? 

-Con Federer coincido. Lo he hablado cuando estuvo acá. No puedo conformar a todos. No tengo ni punto de comparación con él, pero soy consciente de que nunca puedo dejar contentos a todos. Siempre habrá gente que apoyará lo que uno hace; otra que pensará diferente o generará peleas. Todas las decisiones son para respetar y somos conscientes de que habrá gente a la que le molestará, otra que querrá que peleee por esos primeros puestos del ránking, es así... 

-¿Jaite intentó convencerte de que cambiaras de opinión? 

-Es que la charla fue contundente, ya era algo que tenía decidido. Mis conversaciones con él siempre fueron privadas y me gusta que así sea. Yo no quiero hablar en lugar de él. Pero también hubo cosas que sí molestan, que es como una suma de cosas que..., pero a la larga y principalmente mi decisión fue por mis objetivos que nos planteamos con mi equipo. 

-¿Qué cosas te molestaron? 

-Hay..., hay algunas cosas que sí, pero prefiero no entrar en detalles. Eso ya está. Lo correcto era hablar con él primero que nadie, para contarle mi decisión, para charlar como capitán y jugador, y eso hicimos. Ya está. Ahora iré detrás de mis objetivos, seguiré trabajando fuerte. No jugar la Davis no significa que dejaré de representar a la Argentina o que no trate de dejar bien parado a mi país como lo hice este año, sobre todo en los Juegos Olímpicos. Ese día, en el podio estaba Murray con la bandera británica, Roger con la suiza y yo con la argentina, lo que no es poco. 

-¿La decisión de no jugar es por 2013 o puede ser por más tiempo? 

-No..., no..., es por el 2013. 

-Una de las primeras cosas que dijo Jaite como capitán fue que eras su as de espadas. ¿Te hizo sentir así? ¿Hubo un quiebre en la relación después de la semifinal perdida con República Checa? 

-Son cosas que las dijo él y obvio que las respeto. Uno puede estar de acuerdo o no. Creo que, básicamente, se habló demasiado por lo que pasó con los checos. Se dijo que había pedido cosas especiales y un montón más. Había cosas que no era necesario que yo saliera a responder. Otras preguntas que no tenían respuestas. Otras que prefería tener bajo perfil. Y otras que sí, por ahí sí debería haber hablado para que no se siguieran diciendo mentiras. Siempre se aprende de los errores y no salir a hablar rápido permitió que se dijeran cosas. Pero tampoco puedo estar pendiente de lo que dicen. Cuando se decidió no jugar el último partido con Checa, el momento del anuncio fue una decisión de ellos (por el cuerpo técnico), por un tema de Berlocq, de Berdych. 

-¿Te molestó que un familiar directo de Jaite escribiera algo en tu contra en una red social? 

(Piensa, sonríe incómodo) -No sé cuántos años tiene... Pero como te digo, mi relación es con Jaite y con Zabaleta, y yo hablo personalmente o de la forma que encuentro con ellos y hasta ahí. Somos personas grandes, cuento lo que puedo, otras quedan entre nosotros porque tiene que ser así. Tampoco hay que hacer un drama. Hoy tengo una decisión tomada y hay que ver para adelante. Yo estaré desde otro lado, alentando para que salga lo mejor posible y también pensando en mis objetivos. 

-Cuando se eligió a Jaite como capitán, la Asociación Argentina de Tenis no te consultó. ¿Te gustaría participar en elecciones futuras? 

-Y..., yo nunca participé, nunca en nada. Creo que los dirigentes... Se habla mucho de los jugadores, de los capitanes, que hay peleas, de conflictos, pero nunca se habla de los dirigentes realmente, que son los que toman este tipo de decisiones. Los dirigentes, cuando tuvieron que salir a aclarar a través de un comunicado que yo no había pedido nada, ya era demasiado tarde. Ustedes (los periodistas) lo pueden saber: una vez que algo se dice y pasa el tiempo, es como que lo que se dice no tiene mucha importancia. Yo tampoco me puedo hacer cargo de toda la historia del tenis a través de un nivel dirigencial. Nunca participé de una convocatoria de un capitán, ni me involucré en otras cosas, no creo que lo haga en el futuro tampoco. Lo que sí me gustaría es que desde nuestro lugar tratemos de hacer las cosas lo mejor posible. 

-¿Sentís que te faltó algún tipo de respaldo de la dirigencia? 

-Y..., yo el respaldo siempre lo tuve de mi cuerpo técnico, que es con el que me paso las 24 horas del día, todos los días del año. Ellos fueron los que estuvieron conmigo cuando pasé casi un año sin jugar. Ellos sufrieron cuando pasó lo de República Checa y compartieron mi dolor cuando no pude salir a jugar el último día contra Berdych por mi fuerte dolor en la mano. Pero ahí estuvieron también el cuerpo técnico y el médico de la Copa Davis; aquella fue una decisión correcta, pensando en que yo había estado un año sin jugar y que no podía más del dolor. 

-En este proceso te faltó comunicar más. En un momento el capitán dijo que te consultó si querías jugar en cancha rápida contra Alemania en febrero. ¿Te llegó esa pregunta? ¿Respondiste? 

-Mirá, hay veces que sí me falta comunicación, estoy trabajando para tratar de mejorar. A veces es por mi forma de ser que prefiero hablar poco y trabajar más, o hablar cuando tengo que hablar y limitarme a eso. No me gusta discutir ni pelear. Hay veces que también dejo pasar cosas que con el simple hecho de decir algo se terminaría todo ahí y en eso estoy trabajando. Hoy, mi comunicación con Jaite, como digo..., fue el primero en enterarse de esto, agarré el teléfono y lo llamé. Después, automáticamente hablé con Zabaleta. 

-¿Sentís que tus silencios te perjudicaron en ciertos momentos? 

-Sí, sí, hay veces que por estar callado es como que se van generando cosas o formando opiniones que no son las reales. Pero yo creo que hay algo raro también, porque salen a decir, por ejemplo, que tenía pedidos especiales, o que no sé qué cosa, o no sé cuánto contra República Checa, todo posterior a la serie. Y después de un tiempo, la Asociación sale a desmentir eso. Entonces, es como que yo no me voy a poner a desmentir si pedí un gimnasio o no pedí, porque me parece que no..., y si fuese así lo hice para entrenarme yo y mis compañeros. Es algo mínimo. Pero sí reconozco que hay veces que debería hablar más. Jugué más de 80 partidos en el año, di más de 80 conferencias. Pero sí sé que con respuestas puntuales este año hubiera sido todo diferente y estoy trabajando para el año que viene, para que todos estemos más tranquilos y contentos. Y quiero aclarar esto: no fui los primeros días de entrenamiento en el Parque Roca (N. de la R.: ante los checos se sumó un miércoles) por mi lesión en la mano, llegué de Estados Unidos, hablé con el médico de la Davis, hablé con Jaite, mostré el certificado y dije que de todas maneras iba a hacer el esfuerzo porque tenía muchas ganas de jugar. \\'Si quieren están en derecho de elegir a otro, no hay problemas, espérenme hasta el miércoles\\', les dije. No aguanté las ganas, creo que el lunes fui a probar a las ocho de la noche, con pelotas que me habían mandado ellos, es decir que estaban al tanto de todo. Y después, bueno, cada paso que di ellos sabían. Terminé de jugar con Stepanek con dolor. Se buscó la mejor forma a nivel estratégico de anunciarlo. No tuve nada que ver. 

-Cuando se perdió la serie aquel domingo algunos te silbaron. ¿Fue algo espontáneo o te quedó sabor a otra cosa? 

(Se ríe, sorprendido, antes de responder) - La verdad que sí, obvio que molestó, que duele. Pero también hay formas de direccionar las cosas de acuerdo a cómo vengan. Entiendo que a alguien tenían que silbar o putear por el dolor de haber perdido en la semifinal y lo que significaba la chance de jugar la final de local. Yo ya no estaba en el estadio, pero escuché la gente que aplaudió, que ovacionó mi nombre y de eso nadie se hizo eco. Entonces, me puedo agarrar de lo malo o de lo bueno. Después, salí a la calle y el cariño de la gente lo sigo sintiendo en cada lugar adonde voy. Ahora jugué dos partidos con 40 mil personas, y más allá de estar en segundo plano por la figura de Federer, conmigo hubo un respeto absoluto y yo estoy súper agradecido. Hoy, esta decisión algunos no la van a compartir, pero otros van a apoyarme porque es la ilusión de un chico de 24 años que quiere pelear por los primeros lugares. 

EL PRIMER SEMESTRE
Del Potro viajará en los próximos días a Australia para jugar el primer Grand Slam. Luego, planificó actuar en Rotterdam, Marsella, Dubai, Indian Wells, Miami, Estoril o Munich, Madrid, Roma y Roland Garros.