No hubo acuerdo y a Obama le quedan pocas horas para evitar el abismo fiscal
Estados Unidos se encaminaba hacia el “abismo fiscal” después de que se estancaran ayer las negociaciones entre demócratas y republicanos en el Senado, a pesar de las advertencias del presidente Barack Obama sobre las graves consecuencias económicas que tendrá el aumento generalizado de impuestos y los recortes en el gasto estatal que entrarán en vigencia el 1º de enero.
“Dicen que su prioridad es intentar tratar seriamente el déficit, pero la manera en que se comportan parece demostrar que su única prioridad es lograr que las ventajas fiscales de los estadounidenses más ricos sean protegidas”, atacó el mandatario a los republicanos durante un programa que salió ayer al aire en la cadena NBC, en una jornada en que ambas partes volvieron a intentar acercar posiciones, pero primó el pesimismo.
Las palabras de Obama, relecto en noviembre por otros cuatro años, parecen indicar que los demócratas perdieron las esperanzas sobre la posibilidad de que el Congreso apruebe una ley presupuestaria que evite el brutal plan de austeridad, que aumentará los impuestos para dos tercios de los estadounidenses, en promedio, u$s 3.446 en 2013, y dejará sin su seguro por desempleo a dos millones de desocupados.
Los líderes de los republicanos y demócratas en el Senado, donde se juega la partida, luego de que la Cámara de Representantes fracasara en su intento de consensuar un plan, constataron ayer la gravedad de la situación y la incapacidad de la clase política para arribar a un compromiso que evite el peor escenario.
“No hemos sido capaces de hacerlo. Me he reunido varias veces con el presidente y hasta el momento no somos capaces de presentar una contrapropuesta”, afirmó el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, acerca de una oferta que los republicanos pusieron sobre la mesa en las últimas horas que apuntaría a desacelerar el crecimiento de los beneficios de seguridad social para los jubilados con el objetivo de reducir el déficit.
“Nuestras posiciones están lejanas en ciertos temas muy importantes”, reconoció durante una sesión extraordinaria del Senado.
Por su lado, el líder de la minoría republicana en la Cámara Alta, Mitch McConnell, convocó al vicepresidente Joe Biden a sumarse a las negociaciones bipartidistas, en un reconocimiento de que el diálogo se encuentra en un punto muerto.
Reid anunció que volverán a reunirse hoy para retomar las negociaciones, aunque parece poco probable que se consiga votar la ley de presupuestos en ambas cámaras en menos de 24 horas, lo que evitaría que se extingan las exenciones impositivas y el consecuente aumento de impuestos generalizado.
Sin embargo, el líder demócrata adelantó que en caso de no alcanzar un acuerdo, podrá a votación en el Senado la propuesta de Obama, que contempla prorrogar los recortes tributarios a quienes tienen ingresos de hasta u$s 250.000 anuales y los subsidios por desempleos. Pero aunque la Cámara Alta la aprobase, será difícil que pase por la Cámara de Representantes, donde los republicanos detentan la mayoría.
Obama afirmó que si no se alcanza el acuerdo “volveremos el 4 de enero con un nuevo Congreso y el primer proyecto de ley que presentaremos será para reducir los impuestos a las familias de clase media”.
De esta forma, los republicanos, que se niegan a subir los impuestos a los más ricos, podrían votar una baja de las tasas que fueron elevadas para la mayoría de los estadounidenses, sin una ley de por medio que las haya incrementado.