Alerta por alquileres truchos en la costa atlántica argentina
Félix Manuel Vásquez Vengazo es el nombre de un ciudadano de República Dominicana que desde el fin de semana se encuentra detenido, tras ser descubierto por la policía como quien estaba detrás de varias estafas contra familias de turistas que pretendían veranear en la localidad de Necochea, luego de haber realizados reservas por internet que resultaron falsas.
El caso lamentablemente no es aislado, ya que son más de 100 las denuncias por fraudes con alquileres truchos en los principales destinos turísticos de la Costa Atlántica, en el marco de una modalidad delictiva que siempre encuentra la forma de sorprender a los incautos.
"Hay más de un centenar denuncias penales por estafas con alquileres en distintos destinos turísticos como Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell y San Bernardo, entre otros.
La novedad es que los delincuentes perfeccionaron el sistema y ofrecen los datos falsos de una persona real", explicó a Diario Popular el abogado Javier Miglino.
El episodio descripto en Necochea comenzó a ser investigado por la Policía Bonaerense con la denuncia de dos familias, que en el lapso de unas pocas horas se presentaron ante la comisaría local argumentando, con bronca y decepción, que las habían defraudado con alquileres inexistentes. En ambos casos, los estafados habían adelantado a través de giros postales una parte del valor de la propiedad por la estadía.
Según pudo averiguarse, una de las denuncias involucró a una familia de Zapala, en la provincia de Neuquén, que había depositado la suma de 1.120 pesos, mientras que el segundo grupo familiar era oriunda de la ciudad bonaerense de Bolívar, que ya había adelantado un pago mayor, de 2.600 pesos.
Tras las denuncias de los damnificados, y bajo la carátula de "estafas reiteradas", el caso se instruyó en la Fiscalía Nº1, a cargo de Eugenia Quagliaroli, que ordenó una serie de investigaciones y finalmente coordino una puesta en escena para que el estafador no sospeche.
Así fue como se realizó una llamada al teléfono celular utilizado por el sujeto, consultándolo por un alquiler para el verano. Luego, se pactó el pago en una cuenta postal. Finalmente, personal policial aguardó que el hombre concurra a retirar el dinero, y en ese marco fue apresado.
De la causa, trascendió que el estafador prometía inmuebles ubicados a cinco cuadras de la playa. Uno supuestamente estaba ubicado en la calle 4 al 4281. Lo cierto es que cuando llegaron los turistas a tomar posesión, la vivienda ni siquiera existía.
No es algo nuevo
Para el abogado Miglino, "la modalidad de estafar a turistas con alquileres truchos no es nueva, pero viene creciendo en el último tiempo, con la impunidad que brinda internet y la telefonía celular", precisando que "este verano los delincuentes ofrecen datos falsos de una persona real".
"¿Cuál es el resultado? Todo el mundo denuncia, reclama e insulta por vía telefónica, ya que es parte del sistema publicar el teléfono real del afectado, a una persona que no tiene nada que ver con el affaire de estafa. Así, los delincuentes ganan dinero e impunidad, mientras la gente afectada discute y denuncia a terceros que nada tienen que ver con el delito", finalizó el letrado.