Obama aceptaría el proyecto republicano de “suspender” hasta mayo el techo de deuda

En el discurso inaugural de su segundo mandato, Barack Obama hizo el lunes un fuerte llamado a la unidad nacional y – aunque en ningún momento nombró a los republicanos– pidió dejar de lado las divisiones y debates estériles para avanzar en la recuperación económica. Ayer, a través de su vocero Jay Carney, el mandatario dio el primer paso en ese sentido al elogiar “al menos como un paso” el proyecto de los republicanos que se votaría hoy en la Cámara de Representantes y que autorizaría suspender el límite de endeudamiento del gobierno de Estados Unidos por un plazo de poco más de tres meses, hasta mayo.

En la primera conferencia de prensa diaria del segundo periodo de Obama, el portavoz de la Casa Blanca dijo que el gobierno de Obama creía que el límite de la deuda debería ser elevado en el largo plazo y no a través de pasos intermedios, pero destacó el cambio de postura de los republicanos ya que, sostuvo, le quitaría incertidumbre al tema. Y aseguró que, de aprobarse en el Congreso, Obama dará luz verde al plan.

“Lo que ocurrió fue un acontecimiento muy significativo en términos de reducir la escalada y la sensación de conflicto sobre este tema”, declaró Carney, en referencia a las señales de los republicanos de ceder en su postura original de no elevar el techo de endeudamiento si Obama no reducía drásticamente el gasto público.

Carney sostuvo que el presidente Obama no impediría que una extensión de corto plazo se convierta en ley si es aprobada por el Congreso.

“De todas formas el proyecto de ley todavía debe superar algunas preocupaciones de miembros de la Cámara y el Senado antes de ser aprobado en ambas instancias y de llegar al despacho del presidente”, indicó el portavoz.

“Si llega al escritorio del presidente, él no se opondría a convertirlo en ley”, agregó.
El gobierno de Estados Unidos se quedará sin espacio para financiarse en algún punto entre mediados de febrero e inicios de marzo bajo el límite de deuda actual impuesto por el Congreso de u$s 16,4 billones.

Hasta ahora, los republicanos se han rehusado a elevar el límite, insistiendo en que vaya acompañado de mayores recortes del gasto público, explotando la posibilidad de default como punto de negociación.

Sin embargo, la semana pasada se replegaron de su postura inflexible durante un encuentro en una especie de retiro espiritual, y decidieron centrar las batallas presupuestarias con la Casa Blanca en dos fechas: el 1 de marzo, cuando se aplicarán profundos recortes de gastos de forma automática; y el 27 de marzo, cuando expira el financiamiento para programas y agencias del gobierno.

La extensión al límite de la deuda permitiría financiar el funcionamiento del gobierno al menos hasta el 19 de mayo.

SegúnThe Washington Post, esta propuesta, que implica de facto “ignorar” hasta mayo el techo de la deuda, “les permitiría a los republicanos evitar una lucha potencialmente desastrosa sobre el límite de la deuda sin realmente tener que verse obligados a votar para que el Tesoro pida prestado más dinero”.

A cambio de aprobar esta iniciativa, los republicanos buscan que el Senado, que está controlado por los demócratas, apruebe el presupuesto 2013, algo que el partido de Obama se ha negado a hacer en los últimos años por los fuertes recortes en gastos sociales propuestos por los republicanos.