Brutal ataque a balazos en la zona sur de Rosario: murió un joven de 25 años

Un joven de 25 años falleció tras ser baleado en la cabeza ayer a la madrugada en la zona sur. De acuerdo con fuentes policiales, la víctima se encontraba junto a dos amigos cuando dos sujetos armados descendieron de un auto y abrieron fuego.

“Recibieron entre tres y cuatro impactos de bala cada uno”, explicó un pesquisa, quien detalló que tras el ataque los heridos fueron trasladados a distintos centros de salud. Dos de ellos permanecían internados fuera de peligro. En el lugar se alzaron cerca de 40 vainas servidas. Para los pesquisas, el motivo del ataque fue una pelea entre bandas.

El hecho ocurrió en el cruce de Santa Rosa de Lima y Pavón (a pocas cuadras de Ayacucho y Uriburu), en la zona sur. Allí se encontraban tres jóvenes que viven en la zona cuando se detuvo delante de ellos un automóvil color gris sería un Peugeot 206 o un Volkswagen Gol) con vidrios polarizados.

De acuerdo con los voceros, del vehículo descendieron dos hombres armados que, sin mediar palabra, apuntaron a los jóvenes. Los muchachos quisieron escapar corriendo, pero no lo consiguieron.

De los alrededor de 40 disparos que efectuaron los atacantes, tres alcanzaron a Lucas Fabián Espina, de 25 años. Uno le atravesó la cabeza, otro le entró por la espalda y le salió por el pecho, y un tercero lo hirió en el pie izquierdo. El infortunado muchacho tenía antecedentes prontuariales.

En tanto, Omar D., de 19 años, terminó con un disparo en el glúteo y otro en el hombro derecho; mientras que Gonzalo M., de 28 años, fue alcanzado por un plomo en el pie, otro en el omóplato izquierdo y uno más en el brazo derecho.

Las fuentes explicaron que, tras el ataque, un vecino de la zona levantó a Espina en su auto particular y lo llevó hasta el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, adonde ingresó con muerte cerebral y falleció algunas horas después.

Por su parte, Omar D. y Gonzalo M. fueron trasladados en una ambulancia del Sies hasta el hospital Roque Sáenz Peña. Allí recibieron las primeras curaciones y luego fueron derivados al Heca, donde quedaron intrnados. Según las fuentes, ninguno corre riesgo de vida.

En el lugar del ataque, los investigadores levantaron alrededor de 40 vainas servidas calibre 9 milímetros y 11.25.

“Ellos vieron a dos personas, pero en el auto pudo haber habido más”, explicó una fuente de la comisaría 11ª, que dijo desconocer los motivos del ataque. Sin embargo, deslizó que podría tratarse del desenlace de una pelea previa entre dos bandas.