EE UU sufre una inesperada contracción en el cuarto trimestre de 2012
El crecimiento económico en EE UU se frenó de golpe en el cuarto trimestre, hasta el punto de sufrir una contracción del 0,1% frente a crecer un 3,1% del PIB en el tercero. Wall Street esperaba una desaceleración por el impacto del huracán Sandy en la costa Este estadounidense, el recorte del gasto militar y la incertidumbre creada por el enfrentamiento fiscal en el Congreso. Pero lo que no anticipaba nadie era el paso atrás, el primero en tres años y medio, lo que justifica la última acción de la Reserva Federal.
Es el primer dato negativo de PIB desde la última recesión. Para el conjunto del año, el crecimiento queda en el 2,2% frente a 1,8% que se da para el ejercicio 2011. Se trata en todo caso de la primera lectura del indicador, por lo que está sujeto a modificaciones que pueden ir en los dos sentidos. En cualquier caso, el dato publicado difiere con un crecimiento del 1% que esperaba el mercado para los meses de octubre, noviembre y diciembre.
Desglosando el indicador, el consumo creció un 2,2% en el cuarto trimestre. Eso mejora el 1,6% del tercero. Dos tercios de la economía dependen del gasto que generan los hogares. Por lo tanto, esta mejora se considera positiva. También hizo un aporte positivo al PIB el sector inmobiliario, donde la inversión creció un 15,3% en el trimestre. Pero la inversión del sector privado cayó un 0,6% y la pública un 6,6% por el descenso del 22% en defensa.
La evolución de los inventarios también resto fuerza al crecimiento. Y también tuvo un efecto negativo en el trimestre la balanza comercial, donde las exportaciones cayeron más rápido que las importaciones. Este fuerte paso atrás en el crecimiento de la mayor potencia de EE UU sucede justo cuando están a punto de entrar una serie de alzas de impuestos, que pueden tener como efecto una contracción del gasto personal.
El dato de PIB se conoce horas antes de que se haga pública la decisión de tipos del banco central. Se espera que el equipo de Ben Bernanke mantenga la agresividad de la acción monetaria, lo que significa seguir imprimiendo 85.000 millones de dólares al mes para comprar deuda pública e hipotecaria hasta que haya señales de que la economía puede empezar a sostenerse por si sola.
El presidente de Bernanke prefiere mantener en este momento el pie sobre el pedal de los estímulos a todo gas, para evitar un cambio de estrategia prematuro del que pueda arrepentirse después. El viernes se publica el paro en enero. El sector privado sumó 192.000 empleos en el primer mes de 2013. Los analistas no ven a la Fed cambiando de política hasta que el desempleo baje del 6,5%.
La evolución del mercado laboral será clave para la Fed. Lo que se espera es que el rendimiento de la economía vaya mejorando, y con el crecimiento económico se potencie la contratación. Pero para que las previsiones se plasmen en la realidad deben aún disiparse los riesgos que persisten por la crisis de la deuda soberana en Europea y el enfrentamiento presupuestario en Washington. El euro, entre tanto, se colocó por encima de los 1,35 dólares.