Bonfatti acusó a Berni de utilizar métodos nazi de propaganda

\\"Miente, miente, que algo quedará\\", dijo el gobernador al cuestionar declaraciones del secretario de Seguridad de la Nación. El funcionario había cuestionado la actitud del mandatario frente al narcotráfico.

 El gobernador Antonio Bonfatti y el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, sumaron ayer un nuevo capítulo en la dura polémica entre la Casa Rosada y la gestión del Frente Progresista santafesino por el narcotráfico en Rosario.

"Miente, miente, que algo quedará, eso decía la propaganda nazi. Ha habido algunas expresiones inconducentes por parte de algunos dirigentes del justicialismo y todos los días somos blanco de críticas cuando, si hay alguna dificultad, los argentinos tenemos que darnos una mano", aseguró el mandatario.

El gobernador evaluó que la Casa Rosada apunta contra su administración porque "le molesta saber que no gobierna la provincia" y, si bien admitió que en Santa Fe "hay un incremento de la violencia", señaló que "el 87 por ciento de los homicidios fue entre gente que se conocía, que se peleaba por la novia o por dominio territorial de un barrio".

Combate. "En todo el mundo ha crecido el narcotráfico. Tenemos que afrontarlo todos juntos, Nación con otras naciones, con la provincia y con los municipios", subrayó el gobernador.

Bonfatti abandonó la mesura en sus declaraciones luego de que Berni señalara que su actitud en la gestión "roza la complicidad por acción u omisión" con el narcotráfico, y le enrostrara al mandatario su propuesta para abrir el debate a la legalización de algunas drogas blandas, como la marihuana, en un intento por atenuar el delito y la violencia que rodea el negocio del narcotráfico.

"Que (Berni) se ponga a disposición del gobierno provincial, que es lo que corresponde a un secretario de Seguridad de la Nación. Que trabaje de forma conjunta porque como lo está haciendo creo que le hace muy mal a los santafesinos", agregó el gobernador.

Rápidamente, el funcionario salió al cruce y consideró que "si con alguien tiene que estar enojado (Bonfatti) es con él mismo y con su gestión, porque —sostuvo— arroja números en las estadísticas criminales que superan la media estándar del país".

Además, Berni negó que la Nación haya quitado efectivos de la Gendarmería nacional que patrullaban las rutas linderas a Rosario.

"El móvil 2 es exactamente eso, un móvil y se mueven por todo el país. Hay 17 mil policías en Santa Fe, más 2.100 efectivos federales, más del diez por ciento de las fuerzas de seguridad de Santa Fe son federales", explicó, al tiempo que contraatacó: "La de Santa Fe es la policía que menos ha crecido en los últimos cuatro años: en 2008 tenía 17.400 efectivos y en 2012 17.800. Me parece que el gobernador debe ser más cuidadoso con lo que dice".

En ese sentido, Berni aseguró que "crecer 300 policías en los últimos cuatro años cuando dice que está comprometido en la lucha contra el delito me parece que esos número indican que no".

El secretario de Seguridad de la cartera conducida por Nilda Garré reveló además que Bonfatti no había pedido hasta esta semana una reunión con la ministra.

"Recién esta semana lo hizo con la ministra y en menos de 24 horas se le ha concedido, me parece que falta a la verdad o no tiene comunicación con sus funcionarios", ironizó Berni sobre el encuentro que solicitó el gobernador.

Afirmó además que "lo que piensa el secretario de Seguridad es insignificante al lado de lo que dice la Justicia, que habla de connivencia entre el narcotráfico y la policía".

"Vemos una ciudad (Rosario) donde sabemos que no es posible generar un plan de seguridad si no hay un programa de inclusión social serio y responsable. Cuando caminamos la periferia de Rosario se entiende y comprende por qué hay un avance territorial del narcotráfico", concluyó.

También se sumó a la polémica la diputada nacional del Frente Amplio Progresista (FAP), Victoria, Donda, quien sostuvo que las declaraciones de Berni son "para hacer zafar al gobierno de su responsabilidad" en la seguridad de Santa Fe.

"Realmente me alarma la falta de cordura de varios funcionarios kirchneristas en relación a la seguridad en general y a lo que pasa en Santa Fe en particular. Su pretensión de instalar la idea de que existe una situación de caos en esa provincia no es creíble y sólo lo hacen para hacer zafar de su responsabilidad al gobierno nacional", agregó la legisladora del FAP.