Bonfatti habilitará el Centro Técnico operativo de Assa en un edificio de valor histórico

El gobernador Antonio Bonfatti habilitará el lunes el Centro Técnico Operativo de la empresa Aguas Santafesinas S.A (Assa) en la ciudad de Rosario donde se encuentra ubicado un antiguo tanque de agua potable -fuera de servicio desde el año 1965- y que forma parte del patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad, ubicado en Juan Manuel de Rosas 1050. Los trabajos demandaron una inversión de casi 2.600.000 pesos.

El acto tendrá lugar a las 9:30 y contará con la presencia del ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, Antonio Ciancio y directivos de la empresa.

Se decidió la instalación de las oficinas del Centro Técnico Operativo en ese lugar como parte de la política de la empresa de utilizar instalaciones propias para dependencias administrativas o de servicios, en aquellas localidades y espacios donde es factible. Con esto, se logra una importante racionalización de gastos, evitándose el pago de alquileres y de erogaciones asociadas al mantenimiento y operación en los casos de edificios que no son propiedad de la empresa.

Bajo el mismo criterio, ya se concretaron mudanzas para los Centros de Atención al Usuario de Firmat, Villa Gobernador Gálvez, Funes, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez y Esperanza.

Las nuevas oficinas forman parte de la Gerencia Nodo Rosario de Assa, que tiene a su cargo la operación del servicio en los distritos Rosario, San Lorenzo, Capitán Bermúdez, Granadero Baigorria, Funes, Villa Gobernador Gálvez, Cañada de Gómez, Casilda, Firmat y Rufino, que abastece a más de 1.300.000 habitantes.


Por otro lado, la empresa pone en marcha una nueva estructura funcional destinada a optimizar la atención de las solicitudes de sus usuarios, dividiendo la ciudad en dos distritos: Norte-Oeste y Centro-Sur.

El Distrito Norte-Oeste ofrecerá la atención a los usuarios en la oficina de Avellaneda y French; mientras que en el Distrito Centro-Sur lo hará en San Lorenzo y Sargento Cabral, además de mantenerse los puestos de atención propios de Assa en cada uno de los seis distritos Municipales.

Asimismo, la nueva estructura facilitará el contacto e intercambio operativo con las cuadrillas, además de la integración entre el personal de calle con el administrativo y comercial.



En un terreno de 40 por 40 metros, la imponente estructura de este tanque elevado genera un espacio resguardado con limites virtuales donde lo interior y lo exterior queda indefinido, por lo tanto los nuevos espacios se proyectaron para que su espacialidad fluya en dialogo con las columnas.

Así se edificó una tira en planta alta y planta baja, situadas sobre la medianera sur, para alojar las oficinas, los núcleos de sanitarios, el office y los halls en doble altura con sus respectivos ingresos.

La sala de reuniones se diseñó en un espacio que se contiene en el volumen de una caja vidriada que hace de puente entre lo nuevo y lo viejo al introducirse entre las columnas del tanque.

La unificación de todo lo construido generando una continuidad en el espacio exterior asume una escala doméstica a pesar de la imponencia que genera el tanque elevado que se encuentra apretado en el espacio del predio.

El núcleo del tanque aloja una escalera de hierro forjado, que se reutiliza comunicando con una terraza que se encuentra como expansión de la sala de reunión, pensando estos circuitos para futuros volúmenes que podrán alojar nuevas funciones.



En la ciudad de Rosario existen tres grandes tanques elevados de más de 30 metros de altura y 20 metros de diámetro, que se construyeron en la década de 1920 y fueron radiados de servicio en la década de 1960: Italia y Ocampo; Juan Manuel de Rosas 1050 y Riobamba y Alem.

El tanque de Juan Manuel de Rosas- como los otros dos- fue construido por la empresa inglesa Rosario Water Works Company, que operó los servicios sanitarios de la ciudad entre 1887 y 1948, y se lo calificó como el más grande del mundo en su tipo, según documentan publicaciones de la época: “Este reservorio es en muchos aspectos notable, siendo el más grande de concreto reforzado que nunca se ha erigido en esa altitud”, señalaba en una nota el periódico porteño de habla inglesa The Standard del 17 de agosto de 1925.

El tanque tiene 40 metros de altura, 25 de diámetro y casi 4 millones de litros de capacidad de almacenamiento. En la década del ´20, la empresa privada abastecía a cerca de 350.000 rosarinos.

Los tres tanques elevados quedaron fuera de servicio en el año 1965, cuando se puso en marcha un nuevo sistema de distribución de agua potable, sin necesidad de contar con grandes reservorios. Desde entonces permanecen como inconmovible testimonio de la arquitectura sanitaria de principios del siglo XX.