Continúan las repercusiones sobre el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, en un fin de semana incómodo para Franco Colapinto tanto con el coche como con la estrategia de Alpine que lo llevó al puesto 14 pese a los varios abandonos. Mientras la escudería no se rinde y sigue protestando ante la FIA para recuperar el podio que hubiera conseguido Pierre Gasly de no haber sido penalizado, el foco se mantiene en lo que sucedió en la calle de boxes que hizo saltar el límite de velocidad en tantas oportunidades.
Por ejemplo, con un tope de 60 kilómetros por hora, al argentino le adjudicaron 60.1 y al francés de 60.4 y 60.1, algo muy llamativo puesto que ambos utilizaron el limitador de velocidad. Para colmo, alguna falla en la comunicación llevó a Gasly a desentenderse de sus dos sanciones -totalizaban 10 segundos- y a festejar alocadamente el tercer lugar para luego ser tomado por sorpresa con el séptimo puesto, provocando enojos con los ingenieros y casi lágrimas frente a los micrófonos.
En medio de la lluvia de penalizaciones, Alpine dijo contar con las pruebas de no haberse pasado de máxima y emprendió una serie de apelaciones por ahora sin éxito. Y la FIA, en tanto, ensayó una explicación fuerte para justificar su medición ante la sospecha de algún error: no mide velocidad en un punto con radar sino el tiempo exacto que les llevaba a los coches atravesar el punto de ingreso y de salida. Es decir, el asunto de la distancia recorrida cumplía un rol fundamental: si alguno cortaba curvas, podía pasar en menor tiempo aún sin excederse en la velocidad del coche.
En el documento oficial de la F1, se reconoció que “el podio de Mónaco se decidió por menos de 0,5 km/h” en base a “cuestiones triviales de física”. El especialista Michael Lamonato lo simplificó con la fórmula de la velocidad: distancia / tiempo". A una distancia menor recorrida, obviamente, se considera que existió un aumento de la velocidad aunque el error haya radicado exclusivamente en el trazado realizado sobre la pista.
“La velocidad en el pit lane no se calcula con un radar; en su lugar, se calcula con la fórmula crucial mencionada anteriormente, utilizando una serie de bucles de cronometraje de la FIA instalados a lo largo de la calle de boxes. La longitud del pit lane se mide a lo largo del eje central del carril rápido. A continuación, se calcula el tiempo que se tarda en recorrer ese eje entre los bucles de cronometraje a 60 km/h”, profundizó el comunicado.
“El pit lane de Mónaco es peculiar, con curvas en ambos extremos, y los pilotos suelen meter las ruedas en el carril lento al entrar y salir, mientras intentan tomar la línea más recta. Cabe destacar que la forma de la salida cambió este año para dar cabida al garaje de Cadillac. La curva cerrada a la izquierda antes de la salida de boxes pudo haber sido demasiado tentadora para muchos pilotos, quienes aparentemente la acortaron al salir. El ahorro de tiempo fue suficiente para alterar el cálculo de la velocidad media, lo que resultó en una penalización de cinco segundos”, concluyó.
“Estoy destrozado. Crucé la meta en tercera posición en Mónaco delante de todos los aficionados y de toda la gente que está aquí, y al final nos penalizan y terminamos muy lejos. No sé qué decir. Todos trabajamos muy duro para este podio, para momentos como este, cuando llegan. Llevo 10 años en esto, tengo cinco podios en mi carrera. Duele cuando cruzas la línea del podio y entonces… no sé”, lamentó tras la carrera un conmovido Gasly.