Lo que nos dejo el Gran Premio de Gran Bretaña
Lando Norris ganó en casa con una ventaja aplastante: terminó 37 segundos por delante del auto no-McLaren más cercano. Que paso con el resto de los equipos de F1
Un McLaren dominante en condiciones cambiantes
Aunque McLaren "solo" clasificó segundo y tercero, su ritmo en carrera fue imparable. Durante varias vueltas rodaron hasta dos segundos más rápido que cualquier otro equipo. La clave: una configuración más equilibrada, optimizada para las condiciones mixtas que se vivieron en Silverstone.
Red Bull: de la pole a la frustración
Max Verstappen logró una brillante pole con un coche configurado con muy poca carga aerodinámica, similar a Monza. Funcionó en seco, pero el domingo, con lluvia intermitente, fue un desastre. Aunque lideró las primeras ocho vueltas, sus neumáticos intermedios se degradaron rápidamente. Los McLaren lo superaron con facilidad.
Tras las paradas en boxes, Verstappen recuperó brevemente el segundo lugar, pero un trompo tras el Safety Car lo relegó al medio del pelotón. Solo pudo remontar hasta el quinto lugar.
“Ajustamos el coche como si estuviéramos en Monza”, explicó Christian Horner. “Nadie esperaba lluvia tan fuerte y tan tarde. McLaren tenía una gran ventaja de ritmo, especialmente con los neumáticos intermedios”.
Ferrari: rápida en seco, incontrolable en mojado
Ferrari apostó por una puesta a punto agresiva para clasificación: altura mínima y máxima carga aerodinámica. En seco, funcionó. Pero el domingo, esa configuración volvió el coche nervioso, difícil de girar y muy inestable.
Lewis Hamilton, que ahora corre para Ferrari, terminó cuarto tras una carrera complicada:
“Ni siquiera puedo expresar lo difícil que fue conducir este coche hoy”.
Charles Leclerc, en cambio, tomó una arriesgada decisión: slicks tras la vuelta de formación. La pista aún mojada y varios periodos de Virtual Safety Car evitaron que sus neumáticos alcanzaran la temperatura adecuada. Terminó 14º.
Mercedes: estrategia fallida y problemas de temperatura
George Russell también apostó por slicks tras la vuelta de formación. Aunque su ritmo era fuerte en seco, perdió demasiado terreno durante el VSC y sufrió problemas de calentamiento en los neumáticos duros. A pesar de un trompo, logró rescatar un punto con un décimo puesto.
“Nos adelantamos con la estrategia, pero simplemente no funcionó”, dijo Russell. “No fue el día que soñaba para mi carrera de casa”.
¿Por qué McLaren fue tan superior?
Mientras otros equipos buscaban maximizar el rendimiento en clasificación, McLaren optó por un setup más equilibrado, sin depender tanto del alerón trasero ni de configuraciones extremas.
“No se trata solo del ala”, explicó Andrea Stella, jefe del equipo. “Se trata de cómo usamos los neumáticos, cómo controlamos sus temperaturas y cómo manejamos las simetrías térmicas”.
El resultado: quinto 1-2 de la temporada para McLaren. En un GP impredecible, su estrategia, gestión de neumáticos y ritmo fueron simplemente insuperables.