Cómo disfrutar las comidas típicas del 9 de julio sin contratiempos

No hace falta privarse para cuidarse: con algunos hábitos simples podés disfrutar del locro, las empanadas y los pastelitos sin terminar el día con sensación de pesadez.

El 9 de julio se celebra con sabores bien argentinos. No hace falta privarse para cuidarse: con algunos hábitos simples podés disfrutar del locro, las empanadas y los pastelitos sin terminar el día con sensación de pesadez.

Estos platos suelen tener grasas, almidones y legumbres combinados, lo que hace más lenta la digestión. Si comés rápido, con mucha hambre o en porciones grandes, el cuerpo necesita más energía para procesarlo. Además, si ese día saltaste comidas anteriores, es probable que llegues con más ansiedad y que el estómago lo reciba peor.

Claves para disfrutar del Día de la Independencia sin sentirte mal después:

1. Comé algo liviano antes

Un desayuno con proteína (como yogur, huevo o frutos secos) y algo de fibra ayuda a no llegar con hambre voraz al almuerzo.

2. Masticá más lento

Dale tiempo al cuerpo a registrar saciedad. Comer más lento mejora la digestión y el disfrute.

3. Evitá combinar muchas harinas en una misma comida

Si vas a comer empanadas, pastelito y pan, elegí con cuál te quedás. No hace falta todo junto.

4. Movete un poco después

Una caminata liviana o simplemente no tirarte a dormir ayuda a activar el metabolismo.

5. Hidratate bien

Muchas comidas típicas son saladas o condimentadas. Tomar agua (antes, durante o después) mejora cómo te sentís al final del día.

Y si igual te excediste, no pasa nada. La clave está en volver a la normalidad al día siguiente, sin culpas ni castigos. No necesitás hacer “compensaciones extremas”, solo recuperar tu ritmo habitual.