Según expertos, esta es la mejor hora para darle de comer a tu perro

Especialistas en nutrición y conducta animal recomiendan horarios precisos para alimentar a los perros y evitarles ansiedad, estrés y malestar digestivo.

Dar de comer a un perro no es una cuestión menor. Especialistas en comportamiento y nutrición aseguran que los horarios influyen directamente en su salud física y emocional. Una rutina alimenticia organizada reduce el estrés, fortalece hábitos y mejora la convivencia, sobre todo en contextos urbanos donde las mascotas dependen por completo de sus tutores.

Aunque muchos dueños resuelven el momento de la comida por costumbre o conveniencia, establecer horarios fijos puede marcar una diferencia significativa. Los perros, a diferencia de los gatos, no suelen regular solos su alimentación y dependen completamente de su amo para sostener una rutina estable.

Cuál es el horario indicado para alimentar a tu perro

Según especialistas de la Canadian Academy of Veterinary Nutrition (CAVN), citados por el sitio VCA Hospitals, lo ideal es alimentar a los perros adultos dos veces por día: entre las 8 y las 9 de la mañana, y entre las 17 y las 19hs. Esta distribución permite mantener estables sus niveles de energía y facilita una mejor digestión.

En el caso de los cachorros, el beneficio es doble: además de nutrirlos correctamente, ayuda a consolidar otras rutinas como hacer sus necesidades luego de comer. “Comer y luego salir a pasear o ir al sitio destinado para defecar puede convertirse en un aprendizaje clave para evitar accidentes dentro del hogar”, explicaron los expertos.

Qué pasa si no se respeta la rutina alimentaria

El sistema digestivo del perro funciona en ciclos similares al humano. Después de comer, el alimento permanece en el estómago durante algunas horas, y unas 8 a 10 horas más tarde, el cuerpo empieza a enviar señales al cerebro que activan la sensación de hambre.

Si un perro pasa demasiado tiempo sin alimentarse, puede experimentar estrés, desorientación o incluso pérdida del apetito. En ambientes cerrados, donde el animal no tiene acceso a otras fuentes de alimento, estas alteraciones pueden ser aún más notorias. Si el perro deja el plato lleno sin razón aparente, es recomendable consultar con un veterinario para descartar problemas de salud.

Mantener horarios fijos, observar sus comportamientos y atender cualquier cambio alimentario son prácticas esenciales para asegurarle a tu mascota una vida saludable, ordenada y libre de ansiedad.