El nombre que nadie eligió más desde 1957 en Argentina

Solo una persona lo tuvo en un siglo. Tiene un origen noble, un significado poderoso y una historia insólita. ¿Por qué cayó en el olvido?

En Argentina, las tendencias en nombres cambian con las décadas. Algunos se ponen de moda y otros simplemente desaparecen. Ese es el caso de Rodoberto, un nombre que no se registra oficialmente en el país desde 1957.

Entre 1922 y 2015, solo una persona fue inscripta con este nombre, lo que lo convierte en una auténtica rareza. Su última aparición en los registros civiles ocurrió hace más de 65 años, y desde entonces nadie volvió a elegirlo.

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Rodoberto tiene un origen germánico: proviene del antiguo “Hrodebert”, compuesto por “hrod” (fama o gloria) y “berht” (brillante o ilustre). Así, el nombre puede traducirse como “de gloria resplandeciente” o “famoso y brillante”.

Durante siglos tuvo presencia en Europa, especialmente en Alemania, Francia e Italia, aunque su variante más difundida —y popular hasta hoy— es Roberto, mucho más común y de uso frecuente en América Latina.

¿Por qué desapareció Rodoberto? Las hipótesis apuntan a su sonoridad poco familiar y a la preferencia por opciones más simples o modernas. Además, las modas culturales, los medios y la influencia de figuras públicas tienen gran peso en la elección de nombres.

Así, Rodoberto se transformó en un fenómeno estadístico: un nombre con nobleza lingüística, olvidado en los registros civiles argentinos y que permanece como testigo de un tiempo pasado donde la “gloria brillante” tuvo su breve momento.