El legado del Huevo Toresani en el fútbol santafesino

Julio César Toresani fue encontrado sin vida este lunes en el predio de la Liga Santafesina, donde vivía desde hace un par de meses. Surgió futbolísticamente en Unión, donde logró el ascenso de 1989, y también vistió la camiseta y fue DT de Colón, club del cual era hincha.

Prensa Colón

La muerte de Julio César Toresani golpeó mucho en el fútbol de Santa Fe, ya que vistió la camiseta de ambos clubes. Su debut como profesional lo tuvo en Unión, mientras que también se dio el lujo de jugar y dirigir a Colón, club del cual era hincha.

El Huevo surgió futbolísticamente de Unión, y formó parte del recordado plantel que en 1989 ascendió a Primera División. Ese equipo quedará en la historia por haber vencido en las dos finales del Octogola a Colón: 2-0 en el Brigadier López y 1-0 en el 15 de Abril.

Sin embargo, Huevo no se quedó para formar parte del equipo que iba a jugar la primera temproada en la máxima categoría del fútbol argentino y se fue a préstamo a Instituto. Tras un gran paso por el conjunto cordobés regresó a Unión, donde luego de permanecer durante 1990 y 1991 emigró a River (1991/1995). 

El día que Diego Maradina invitó a pelear a Toresani

Debutó en la primera tatengue el 6 de octubre de 1986. Empate 0 a 0 ante Boca en la Bombonera. Dirigido por Leopoldo Jacinto Luque, Unión formó: Medrán; Bottaníz (Rehendart), Alberto, Cárdenas y Altamirano; Toresani, Catinot y Jones; López, Beto Acosta y Bica (Pato Núñez).

En Unión le tocó la etapa que desembocó en el descenso de 1988 – desempate con Racing de Córdoba mediante. Al año siguiente regresó a primera división venciendo en la mítica final ante Colón. En sus dos pasos por Unión, Toresani jugó 89 partidos, marcando 13 goles. Incluso convirtió un tanto en el Clásico Santafesino, que terminó 2-2 en el Brigadier López.

 

 

 

En la temporada 1989/90, Toresani fue prestado a Instituto de Córdoba. Fue el mejor jugador de un equipo que descendió pronto. Jugó 30 partidos y marcó 9 goles.

En tanto, en la temporada 1990/91 regresó a Unión. Fue la gran figura del equipo, convirtiendo goles memorables. 

En junio de 1991, Julio Toresani firmó para River Plate. Fue una relación tirante. Se convirtió en un jugador más sacrificado que antes. Campeón del Apertura 1991, Apertura 1993 – donde convirtió el gol definitorio ante Argentinos Juniors – y Apertura 1994. En sus cuatro años con la banda roja, Toresani jugó 89 partidos, con 7 goles.

Hasta que en julio de 1995 sorprendió a todos firmando para Colón. Se declaró publicamente sabalero y partió aguas en la capital provincial. Un ídolo tatengue vestido de sangre y luto.

Pronto se tornó en una referencia sabalera. En sus tres pasos por Colón (1995/96 – 1999/00 – 2002/03), Julio César Toresani jugó 85 partidos, convirtiendo tan solo tres goles. Para el recuerdo: el cruce con Diego Armando Maradona en el día del regreso del 10 a Boca. Un mano a mano que terminó con la mítica frase: “Te espero en Segurola y La Habana, sexto piso”.

En 1996, Toresani pasó a Boca Juniors donde fue compañero de Diego. Camiseta número 4. Fueron dos temporadas intensas, donde se metió a la hinchada en el bolsillo con su estilo aguerrido. Titular indiscutido con Bilardo y Bambino Veira. La llegada de Carlos Bianchi lo obligó a buscar nuevos rumbos. En la Ribera jugó 47 partidos, marcando 8 goles.

En 1998, César Luis Menotti lo convocó a Independiente. Allá jugó una temporada, con 22 partidos y dos goles. Volvió a Colón para jugar en 1999-2000 y tras un paso en 2001-02 por Audax Italiano chileno (22 partidos, tres goles), regresño al Sabalero (2002/2003). Cerró su campaña en 2004 en el Torneo Argentino A vistiendo la camiseta de Patronato de Paraná.

Como entrenador, Huevo dirigió al Sabalero cuatro partidos en 2006, siendo el primer entrenador de la gestión Germán Lerche. En tanto que volvió como ayudante de campo en 2014, de la mano de Diego Osella, en la campaña del descenso.

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