Tres de cada 10 trabajadores buscan un segundo empleo
El Monitor del Mercado Laboral, elaborado por el Centro de Estudios DEMOS, da cuenta de un problema creciente: la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
“El sueldo no alcanza”. “No llego a fin de mes”. “Tengo que gastar mis ahorros”. Esas son solo algunas de las frases que grafican la situación actual de los trabajadores en la Argentina, una imagen que se repite a lo largo y a lo ancho del país.
Según el último informe del Monitor del Mercado Laboral, elaborado por el Centro de Estudios DEMOS, en la Argentina 3 de cada 10 trabajadores se encuentran buscando un segundo empleo para poder hacer frente a sus gastos habituales.
El informe, elaborado en base a datos oficiales del Indec y la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, indica que, en el primer trimestre de 2026, casi 3 de cada 10 integrantes de la población económicamente activa se encontraban bajo algún tipo de presión sobre el mercado laboral.
El 7,8% corresponde a personas desocupadas; otro 15,8% está ocupado, pero buscaba activamente trabajar más o cambiar de empleo; y un 5,9% está ocupado y disponible para trabajar más horas, aunque sin realizar una búsqueda activa. En conjunto, estos grupos representaron el 29,6% de la población económicamente activa del país.
Esos datos permiten ampliar la lectura de la tasa de desocupación. “La presión sobre el mercado laboral no se limita a quienes no tienen empleo: también alcanza a una proporción significativa de quienes ya están ocupados, pero buscan aumentar sus ingresos, sus horas trabajadas o modificar su inserción laboral”, señaló la economista Florencia Camusso, autora del informe e integrante del Centro de Estudios DEMOS.
Cómo es la situación en Santa Fe
En la provincia de Santa Fe, el mercado laboral dejó atrás la fase de destrucción más intensa de empleo, pero todavía no inició una recuperación expansiva: el empleo se estabiliza, el salario real recupera parcialmente, pero se reduce la base empresarial y aumenta la heterogeneidad de las formas de inserción.
Los salarios reales comenzaron a recuperarse, aunque todavía no recomponen lo perdido en los últimos dos años y medio. El salario privado registrado mejoró respecto del piso de principios de 2024, pero permanece por debajo de los niveles previos a ese deterioro, con el poder de compra prácticamente estancado.
Si bien el empleo se estabiliza, todavía no recupera su capacidad de expansión y muestra dificultades para absorber la creciente oferta laboral.
En comparación con el último trimestre de 2025, el deterioro fue significativo en los dos grandes aglomerados de la provincia. En Gran Rosario, la tasa de empleo disminuyó 1,5 puntos porcentuales y la desocupación aumentó 1,7 puntos. En Gran Santa Fe, la caída del empleo fue aún mayor, de 2,4 puntos, mientras que la desocupación también aumentó 1,7 puntos. La tasa de actividad se redujo 0,6 puntos en Rosario y 1,7 puntos en Santa Fe.
Salarios y poder adquisitivo
El informe de DEMOS indica que, aunque se empieza a recuperar el salario real, el punto de partida es un nivel muy deteriorado que todavía no alcanza para recomponer el poder adquisitivo previo a 2024.
“El salario real dejó atrás el piso de fines de 2025 y comenzó a superar la evolución de los precios en términos agregados, pero la recuperación es parcial y heterogénea entre segmentos: quien tracciona la mejora nacional es el trabajo no registrado, no el asalariado formal”, sostiene el informe.
En efecto, en mayo de 2026, el Índice de Salarios del Indec aumentó un 35,9% interanual frente a una inflación del 33,2%, lo que implica una recuperación real cercana al 2% en términos agregados.
“Sin embargo –sigue el informe–, el promedio esconde diferencias significativas entre segmentos: mientras el salario del sector privado no registrado creció 66,3% nominal (+24,8% real), los salarios del privado registrado y del sector público cayeron -2,9% y -4,4% en términos reales. La recuperación del salario agregado no está siendo traccionada por los trabajadores registrados, sino por el segmento no registrado, que parte de niveles de remuneración sustancialmente menores”.