Los robos a las iglesias y parroquias de la ciudad ocurren cada vez con más frecuencia. Los ladrones buscan llevarse dinero, imágenes sagradas y objetos de valor, de estas instituciones religiosas.
Hace unos años eran hechos aislados y por momentos fue impensado que la delincuencia tuviera este blanco.
"Esto responde a la realidad que estamos viviendo, sucede en casas de familia, en instituciones, y también las iglesias como parte de la sociedad estamos sufriendo robos", dijo Marcelo Blanche, vicario General del Arzobispado.
En ese sentido, el sacerdote agregó: "Buscan los elementos que nosotros necesitamos para las actividades propias de nuestra fe, sea una imagen o vasos sagrados. También nos tocó sufrir robos en otros lugares donde ayudamos a los necesitados como es Cáritas donde estamos siendo víctimas de estas entraderas".
Blanche comentó que muchas iglesias optaron por estar cerradas gran parte del día a causa de los robos, y abrir solamente en los horarios de misa. "Con lo doloroso que es tener una iglesia cerrada, cuando justamente el Papa nos invita a tener una iglesia de puertas abiertas, físicamente las tenemos que tener cerradas por el delito".