El fin de semana de los mendocinos cerró con la igualdad de Gimnasia en condición de local ante Colón. Un empate que tiene dos miradas: la positiva que convierte al Lobo en líder en soledad de su grupo y una negativa porque el partido pudo terminar en triunfo sino hubiese sido por esa jugada fatídica que terminó en gol en contra.
Más allá de la igualdad, el equipo de Ezequiel Medrán sigue cosechando puntos y estiró su invicto a 7 encuentros (8 si contamos Copa Argentina). Es más, en el periplo de este inicio ya se sacó de encima al Sabalero y Estudiantes de Buenos Aires, sus escoltas de la zona.
Si hay un lado medio vacío del vaso hay que hacer mención al gol de Colón, que rompió una larga racha de Lautaro Petruchi. Al arquero mensana solo le habían anotado en el primer partido del torneo (estudiantes de Río Cuarto) y llegó a tener su arco invicto durante 594 minutos pero quedó a mitad de camino del récord de imbatibilidad del fútbol argentino (Alejandro Otamendi: 1115 minutos en 1994 (Tristán Suárez, en la Primera C).
De todos modos, Gimnasia sigue teniendo números más que importantes que invitan a la ilusión: es uno de los cuatro equipos menos goleados de esta Primera Nacional y el que goza de la mejor diferencia de tantos (+6), cifras que le permiten acomodarse como líder en este comienzo de la Primera Nacional.