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Miércoles 26 de Marzo de 2025 - 16:38 hs

Los efectos de las emociones intensas en la piel

Cómo pueden agravar o desencadenar diversas afecciones cutáneas

Actualizado: Miércoles 26 de Marzo de 2025 - 16:39 hs

Nuestro estado de ánimo también se refleja en la piel, que acusa de forma especial los malos momentos. Esto ocurre a través de lo que se conoce como eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que se activa durante las situaciones de estrés o ansiedad.

Este sistema genera cambios biológicos que afectan directamente la función y apariencia de la piel, como:

Hormonas del estrés: el cortisol aumenta la producción de sebo, favoreciendo el acné y empeorando otras afecciones cutáneas.

Inflamación: las citoquinas proinflamatorias liberadas por el sistema inmunológico afectan a enfermedades como psoriasis, dermatitis y rosácea.

Flujo sanguíneo alterado: la redistribución de nutrientes hacia los músculos prioritarios durante situaciones de estrés deja la piel menos nutrida, deshidratada y propensa a la flacidez.

Disfunción inmunológica: el estrés puede debilitar las defensas cutáneas, favoreciendo infecciones virales (herpes), bacterianas (foliculitis) y fúngicas (hongos).

Las emociones intensas pueden agravar o desencadenar diversas afecciones cutáneas debido a la interacción entre el sistema nervioso, endocrino e inmunológico, generando:

Acné: aumento del cortisol y del sebo, favoreciendo granos y puntos negros​.

Urticaria: liberación de histamina, que causa ronchas y picor​.

Eccema y psoriasis: brotes agravados por inflamación y desregulación del sistema inmune​.

Alopecia: caída temporal del cabello durante periodos de estrés​.

Dermatitis seborreica: proliferación de levaduras debido al desequilibrio del microbioma​.

El estrés también provoca deshidratación, flacidez y debilita la barrera cutánea hidrolipídica, haciéndola más susceptible a infecciones.

En quienes padecen psoriasis, rosácea, dermatitis seborreica u otras enfermedades dermatológicas se comprobó la existencia de una relación estrecha entre el estrés y el agravamiento. Los mecanismos principales incluyen:

– Alteración del sistema inmunológico: se incrementa la liberación de citoquinas inflamatorias, que agrava la inflamación cutánea​.

– Desequilibrio del microbioma: los microorganismos presentes en la piel pueden proliferar de forma descontrolada, empeorando condiciones como la dermatitis seborreica​.

– Corticotropina: esta hormona inducida por el estrés estimula las glándulas sebáceas, aumentando la secreción de sebo hasta en un 60%, lo que favorece el acné​.

En las enfermedades citadas, el estrés provoca la aparición de brotes y dificulta su resolución, prolongando el tiempo de recuperación​

Un tratamiento integral que combine manejo psicológico y dermatológico es clave para mejorar la salud mental y la cutánea.

Fuente: nexofin