La nueva etapa que se pone en marcha en Colón trae definiciones fuertes, y una de ellas tiene como protagonista a una de las figuras más emblemáticas de los últimos años. Luis Miguel “Pulga” Rodríguez, símbolo del título de 2021 y referente indiscutido para el hincha sabalero, no forma parte del proyecto deportivo que impulsa la comisión directiva encabezada por José Alonso, junto al director deportivo Diego Colotto y el entrenador Ezequiel Medrán.
Puertas adentro, la decisión ya está tomada: el Pulga no será considerado dentro de la planificación futbolística que busca refundar al plantel rojinegro. Sin embargo, el escenario está lejos de resolverse con rapidez. El experimentado delantero tiene contrato vigente con Colón hasta el 31 de diciembre de 2026, un detalle central que complejiza cualquier salida anticipada.
En ese contexto, Rodríguez tenía previsto presentarse este viernes por la tarde en el Predio 4 de Junio para iniciar la pretemporada junto al resto de sus compañeros, cumpliendo con lo establecido por su vínculo contractual, más allá de haber sido declarado prescindible por el cuerpo técnico y la dirección deportiva.
No obstante, en las últimas horas se produjo una novedad clave: la Comisión Directiva le notificó formalmente al futbolista la extensión de su licencia hasta el 15 de enero, por lo que finalmente no se sumará al inicio de los trabajos. La medida se da mientras continúan las gestiones para intentar resolver su situación contractual.
Durante las últimas semanas, el Pulga se mantuvo entrenando de manera particular en Simoca, su ciudad natal, apartado del plantel profesional mientras aguardaba definiciones sobre su futuro. En paralelo, su representante Roberto San Juan sostuvo conversaciones con la dirigencia sabalera con el objetivo de encontrar una salida consensuada. Si bien circularon versiones sobre un posible acuerdo, lo concreto es que hoy las posiciones siguen siendo lejanas y no hay avances significativos.
Por ahora, la postura institucional es clara: Luis Miguel Rodríguez no entra en los planes del nuevo ciclo y se le busca una salida. Pero mientras no haya acuerdo, su contrato sigue vigente y el caso continúa abierto. Un capítulo sensible, cargado de historia y emociones, que todavía promete nuevos episodios en un Colón que intenta reinventarse sin uno de sus máximos referentes recientes.