La confirmación del presidente estadounidense Donald Trump sobre una operación militar a gran escala en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro abrió un escenario de enorme impacto político, diplomático y social a nivel mundial. El anuncio no solo sacudió a los gobiernos y organismos internacionales, sino que reactivó el pulso emocional de millones de venezolanos dentro y fuera del país, atravesados por años de crisis, migración forzada y expectativas truncas.
Desde Santa Fe, esa conmoción también se sintió. La comunidad venezolana siguió las noticias con atención, consciente de que el desenlace puede marcar un antes y un después en la historia reciente del país caribeño. En ese marco, desde la redacción de LT10 dialogamos con Ysabel Tamayo, venezolana, profesora investigadora de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UNL desde hace tres décadas y reconocida artista de música venezolana, quien compartió un análisis profundo sobre lo que está ocurriendo.
Tamayo comenzó poniendo el eje en el dato central que, según indicó, redefine el escenario: “La situación es que Maduro y su esposa Silvia Flores ya están en Nueva York donde serán juzgados por narcotráfico y posesión de armas”. En ese sentido, explicó que “la administración Trump lo acusa de liderar el cartel de los soles”, y contextualizó que se trata de “un grupo criminal que según Washington ha corrompido las altas esferas políticas militares y judiciales en Venezuela desde 1990 para enviar droga a los Estados Unidos”.
Con precisión histórica, recordó que “el nombre del cartel de los soles comenzó a utilizarse en 1993 luego de que se conocieron denuncias de participación en narcotráfico contra generales de la Guardia Nacional Venezolana y luego comandantes de división que llevaban en el uniforme soles dobles por su rango militar”.
En su análisis, la investigadora también subrayó uno de los puntos más sensibles del anuncio de Trump y es que: “aseguró que la vicepresidenta Delcy Rodríguez se puso a disposición de Washington y que ya comenzaron a negociar”. Según relató, “la primera negociación avanza respecto, según Trump, respecto a la seguridad de que las compañías estadounidenses se hagan cargo de la industria petrolera de Venezuela”.
Otro de los aspectos que Tamayo consideró “asombroso” fue la referencia del mandatario estadounidense a la principal figura opositora: “Respecto a la líder de la oposición y premio Nobel de la paz, María Corina Machado, dijo que no cuenta con el apoyo y el respeto necesario para impulsar una transición política en Venezuela. Digamos en argentino que la ningunió”. Y recordó: “Machado ganó las elecciones a presidencia en el 2024 y es la líder indiscutible del corazón de los venezolanos”.
Sobre el presente de la dirigente opositora, añadió: “No sabemos en qué parte del planeta está porque tiene que estar custodiada”, aunque remarcó que “publicó en sus redes sociales, estamos preparados para tomar el poder”.
Tamayo también advirtió sobre la preocupación internacional que genera el rol que Trump se adjudica en el futuro inmediato del país: “El presidente Trump aseguró, vamos a gobernar Venezuela hasta que haya una transición segura. Esta ambigüedad es lo que a la comunidad internacional preocupa”. En esa línea, señaló que “la Unión Europea y desde América Latina, el presidente Lula, por ejemplo, consideraron que la operación militar recuerda a los peores momentos de la interferencia en la política de América Latina y que amenaza con la preservación de la región como zona de paz”.
Finalmente, la profesora puso el foco en el sentir del pueblo venezolano, incluso lejos de su tierra: “En Venezuela, y los 8 millones de inmigrantes aprueban esta intervención militar en Venezuela, en las redes se manifiesta un pueblo esperanzado”.