La captura de Nicolás Maduro en el marco de una ofensiva militar de los Estados Unidos ha reconfigurado el tablero geopolítico internacional en menos de 24 horas.
El operativo, que incluyó bombardeos en puntos estratégicos de Caracas y el litoral venezolano, dividió al mundo entre quienes celebran el fin del régimen chavista y quienes advierten sobre un peligroso quiebre del derecho internacional.
El eje del respaldo: "La Libertad Avanza"
Encabezados por gobiernos de derecha y centroderecha, estos países consideran que la intervención es un acto de justicia frente a las denuncias de narcotráfico y crímenes de lesa humanidad.
- Argentina: El presidente Javier Milei fue el primero en celebrar la noticia con su habitual "¡Viva la libertad, carajo!", ofreciendo a la Argentina como sede para coordinar la transición democrática.
- Paraguay: Santiago Peña calificó la caída de Maduro como una "buena noticia" para el Mercosur y ofreció apoyo técnico para la reconstrucción institucional.
- Ecuador: Daniel Noboa manifestó que "Ecuador tiene un aliado en la lucha contra las dictaduras" y respaldó la operación "Absolute Resolve".
- Panamá y República Dominicana: Ambos gobiernos reconocieron la acción como un paso necesario para estabilizar la crisis migratoria del Caribe.
- Israel: El primer ministro Benjamín Netanyahu felicitó a Donald Trump por la "valentía" de la operación, vinculando al régimen de Maduro con intereses iraníes en la región.
- Italia: Giorgia Meloni calificó la intervención de "legítima" dadas las circunstancias, aunque llamó a evitar una ocupación prolongada.
El eje de la condena: "Agresión y Soberanía"
Este bloque, integrado por potencias aliadas a Maduro y democracias que priorizan la no intervención, ha pedido una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
- Rusia: El Kremlin denunció una "agresión armada" y advirtió sobre consecuencias impredecibles para la paz mundial.
- Brasil: Lula da Silva fue contundente al afirmar que se cruzó una "línea inaceptable" y que el uso de la fuerza unilateral es una afrenta a la soberanía latinoamericana.
- Colombia: Gustavo Petro, pese a sus diferencias con Maduro, alertó sobre una posible guerra civil y reforzó la frontera, exigiendo que la ONU asuma el control de la situación.
- México: Claudia Sheinbaum rechazó cualquier intervención militar extranjera y abogó por el diálogo entre venezolanos sin "capturas extrajudiciales".
- China: Pidió respeto por la Carta de la ONU y advirtió que la estabilidad energética global está en riesgo tras los ataques a la infraestructura venezolana.
- Cuba y Nicaragua: Calificaron el hecho de "crimen imperialista" y llamaron a la movilización popular en todo el continente.
La cautela europea: Noruega y Dinamarca
Países como Noruega y Dinamarca han evitado celebrar la caída del mandatario, enfocándose en las "graves preocupaciones jurídicas" que despierta una captura militar sin aval del Consejo de Seguridad, instando a una desescalada inmediata para evitar un conflicto regional.