La novela llegó a su punto final y en Unión ya no quedan dudas: Matías Tagliamonte no regresará al club. El arquero que fue protagonista en el Tatengue durante la temporada 2025 alcanzó un nuevo acuerdo contractual con Racing, donde continuará su carrera y será parte del plantel profesional en 2026.
La definición terminó de cerrarse en las últimas horas, cuando el guardameta aseguró una mejora salarial y una extensión de contrato, decisión que descartó de manera definitiva cualquier chance de retorno a Santa Fe.
Una negociación que inclinó la balanza
Tagliamonte arrastraba un contrato desactualizado en Racing y esa situación había generado expectativas en Unión, que analizaba la posibilidad de volver a contar con él tras el préstamo. Sin embargo, la dirigencia académica resolvió rápidamente el tema: el arquero logró la mejora económica que buscaba y, como plus, extendió su vínculo hasta diciembre de 2028.
Con ese panorama, el jugador se reincorporó sin conflictos al trabajo del plantel que conduce Gustavo Costas y quedó confirmado como una de las alternativas en el arco para la próxima temporada.
El intento de Unión que no prosperó
En Santa Fe existió la intención real de avanzar por Tagliamonte. El club evaluó ejecutar la opción por un porcentaje mayoritario de la ficha, pero el movimiento no se concretó dentro de los plazos establecidos. El adelanto económico requerido antes del 30 de noviembre no fue abonado a tiempo, lo que dejó a Unión sin margen de maniobra.
Más tarde, la dirigencia rojiblanca buscó abrir una negociación directa con Racing, aunque la respuesta desde Avellaneda fue negativa. La razón fue clara: la Academia necesitaba al arquero ante la salida de Gabriel Arias y no estaba dispuesta a desprenderse de él.
Un contexto que favoreció a Racing
El escenario terminó beneficiando a Racing, que recuperó a un arquero con rodaje y experiencia reciente sin tener que invertir en el mercado. Tagliamonte será el primer relevo de Facundo Cambeses, en un puesto sensible y con posibles oportunidades, teniendo en cuenta que el ex Banfield suele ser considerado en el radar de la Selección.
Además, el arquero ya conoce el club, el ambiente y la presión, un factor que el cuerpo técnico valoró especialmente al momento de definir su continuidad.
Un paso que dejó buenos recuerdos en Santa Fe
Aunque no hubo acuerdo para su regreso, el ciclo de Tagliamonte en Unión fue positivo. Disputó 22 partidos oficiales, recibió 16 goles y sostuvo 12 vallas invictas, además de convertirse en una de las figuras del equipo en la Copa Argentina.
Sus atajadas en las definiciones por penales ante Rosario Central y Defensa y Justicia quedaron grabadas en la memoria del hincha, al igual que su aporte para que el equipo alcanzara los octavos de final de los playoffs.
Unión, obligado a mirar hacia adelante
Con la continuidad del arquero ya sellada en Racing, en Unión el tema quedó cerrado. El club deberá redefinir su panorama bajo los tres palos y avanzar con otras opciones, mientras Tagliamonte inicia una nueva etapa con estabilidad contractual y un rol claro en Avellaneda.
Fue una historia de interés mutuo, buenos rendimientos y expectativas, pero que terminó resolviéndose lejos de Santa Fe.