Durante la práctica abierta que Unión realizó en el predio este miércoles, Leonardo Madelón mantuvo charlas con el director deportivo Santiago Zurbriggen, en una señal clara de la expectativa y la necesidad de novedades en el mercado de pases. El entrenador aguarda definiciones para reforzar un plantel que, por ahora, suma más interrogantes que certezas.
Hasta el momento, la única incorporación acordada es la del arquero Matías Mansilla, quien llegará a préstamo tras el entendimiento con Estudiantes. Más allá de esa operación, el movimiento es y varias gestiones que se iniciaron terminaron enfriándose. Uno de los casos es el del extremo Lucas Besozzi, por quien se avanzó, pero cuya negociación quedó congelada debido a diferencias con Lanús, que solo contempla una venta.
También se fue apagando la posibilidad de sumar al volante Rodrigo Saravia, pese al interés expreso de Madelón. En este caso, influyeron tanto el aspecto económico —principalmente por las condiciones de su salida de Belgrano— como algunos manejos personales, por lo que pudo saber Diez en Deportes, que no terminaron de convencer a la dirección deportiva. En tanto, Mauricio Martínez sigue siendo una alternativa latente. La puerta no está cerrada, pero todo continúa en veremos, cuando el reloj avanza y el libro de pases cerrará a fin de año.
La intención de Madelón es clara: contar con varias caras nuevas a partir de la próxima semana, cuando la delegación se instale en Uruguay para disputar la Serie Río de La Plata. Sin embargo, la realidad marca que los recursos son limitados y los pedidos numerosos, lo que obliga a afinar el lápiz y acelerar gestiones en un mercado que se vuelve cada vez más exigente para Unión.