Un episodio tan insólito como preocupante se volvió viral en las últimas horas en el barrio Ciudadela, en la ciudad de Santa Fe. Un vecino fue filmado cuando le disparaba a un gallo que desde hace meses vive en la zona, presuntamente cansado por el canto del animal. La secuencia generó indignación entre los habitantes del lugar, quienes aseguran que el ave es inofensiva y forma parte de la vida cotidiana de la barriada.
El hecho ocurrió el sábado por la tarde, cerca de las 15:30, en la intersección de San Lorenzo y José Quintana. Tras la difusión de las imágenes, el móvil de LT10 se acercó al lugar para conocer la versión de los vecinos y el estado del animal, que sobrevivió al ataque y permanece refugiado en un árbol.
#Sucesos | A LOS TIROS CONTRA UN GALLO🐓🚫
— LT10 (@radiolt10) January 20, 2026
Increíble situación en José Quintana y San Lorenzo, un vecino salió con un arma de aire comprimido a dispararle al "Gallo Cocó", el mismo es considerado como al mascota del barrio.
Los vecinos lo cuidan y lo quieren, dicen que canta… pic.twitter.com/hUW9TEbTGo
Marisa, vecina de la zona y una de las personas que cuida al gallo, relató: “Cocó está hace un tiempo largo, cinco meses, lo quieren todos”. Explicó que el animal apareció junto a una gallina que luego desapareció. “Quedó el gallito y él hizo su hábitat ahí en el árbol, duerme ahí; después baja, viene caminando, come, yo le doy maíz y tiene agua”, contó, y remarcó: “Somos varios vecinos los que estamos con él”.
Sobre el episodio que quedó registrado en video, Marisa detalló que ocurrió el sábado, aproximadamente a las 15:30, cuando el hombre “salió con el revólver y le tiró”. Según describió, primero efectuó un disparo que hizo que el gallo corriera y luego “fue hasta donde estaba al lado del árbol y le tiró tres tiros”. “Se escucharon bien los disparos y salimos varios vecinos, todos enojados”, agregó.
La vecina aseguró que el arma era de aire comprimido y que había sido comprada recientemente. “Estaba recién comprado, estaba la caja ahí cerquita”, afirmó, y sostuvo que el propio agresor le dijo: “Ese gallo me tiene repodrido”. En ese sentido, cuestionó la actitud del hombre al señalar que “no le da derecho a comprar un arma ya pensando en lastimar al pobre animal”.
Tras el llamado de los vecinos, intervino la policía y secuestró el arma. “Tuvimos que hacer la denuncia porque no es posible que haga eso; más allá del problema que tengas, no es la solución”, expresó Marisa. También explicó que el canto del gallo no es permanente: “Su naturaleza es cantar, pero canta un rato, no está todo el día; cantará ocho minutos”.
Otra vecina confirmó que el ave está en el barrio desde hace “cinco o seis meses” y que “ya se hizo parte de la esquina”. Sobre el momento del ataque, recordó: “Escuché a la siesta, salí corriendo: tiros y el pobre gallito que gritaba”. Y agregó: “El gallo está bien; con mucha agilidad alcanzó a correr rápidamente y subió a ese árbol porque él vive ahí arriba”.
Los vecinos admitieron que existe preocupación por la convivencia futura. “Estamos todos en alerta”, señaló una mujer, y explicó que hay temor no solo por el animal, sino por la reacción del agresor. “Una persona con un arma… no es normal”, advirtió.
Mientras tanto, Cocó sigue bajo la protección de los vecinos, que incluso evalúan adoptarlo para resguardarlo. “Cocó pertenece a Ciudadela”, resumió una de las mujeres, quien admitió entre risas que ya es parte de la rutina diaria: “Escuchaba y ahora me levanto y digo ‘ay, no cantó’, voy a ver si está”.