El mercado de pases todavía no está cerrado para Colón. Aunque el Sabalero ya sumó 14 refuerzos y renovó gran parte de su estructura, la dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que aún faltan ajustes finos para completar el plantel que afrontará la próxima Primera Nacional.
El eje defensivo, bajo la lupa
La principal necesidad está claramente identificada: un defensor central zurdo. Es una búsqueda específica, pensada para darle equilibrio a la última línea y ampliar las alternativas de Ezequiel Medrán. En ese escenario, Federico Rasmussen aparece como una posibilidad concreta.
El zaguero de Godoy Cruz, de 33 años y próximo a cumplir 34, es un nombre que genera consenso por experiencia y recorrido. Entre los clubes ya existiría un entendimiento inicial, aunque la operación permanece abierta porque el jugador prioriza continuar en Primera División y espera propuestas de esa categoría. Además, su eventual arribo demandaría un esfuerzo económico importante, otro punto que Colón analiza con cautela.
Rasmussen viene de tener continuidad en el último año del Tomba, incluso en una temporada marcada por el descenso: sumó minutos tanto en el torneo local como en la Copa Sudamericana y cuenta con un pasado destacado en selecciones juveniles, con presencia en el Mundial Sub-17 de 2009. Un dato no menor es su conocimiento previo con Pier Barrios, con quien ya compartió zaga en Mendoza.
Bravo, la apuesta que más seduce
Más allá de Rasmussen, el nombre que más seduce en el mundo Colón es el de Agustín Bravo. El defensor, nacido en Rafaela y de perfil zurdo, pertenece a Rosario Central, pero actualmente está cedido a Instituto hasta diciembre, lo que convierte a la negociación en una ingeniería compleja.
La operación implicaría destrabar acuerdos entre tres clubes, algo que demanda tiempo y voluntad de las partes. Pese a eso, en Santa Fe no lo descartan y consideran que, si aparecen las condiciones, podría convertirse en una incorporación estratégica. Bravo tiene 24 años, mide 1,85 metro y, si bien no es titular fijo en la Gloria, es una pieza valorada dentro de la rotación.
Alternativas para las bandas y el ataque
El armado no se limita a la defensa. Medrán también pretende sumar un volante por derecha con características específicas. Aunque Julián Marcioni ha cumplido en ese sector, la idea es incorporar competencia directa y contar con una opción natural para el puesto.
En paralelo, no se descarta una última ficha ofensiva, un jugador distinto a los perfiles actuales del plantel, que pueda ofrecer variantes en el último tercio del campo.
Un mediocampo con opciones
En cuanto al eje central del mediocampo, la posible salida de Nicolás Talpone no modifica, por ahora, la planificación. El DT considera que esa zona está bien cubierta con Matías Muñoz, Ignacio Antonio, Federico Lértora, Zahir Yunis y Lautaro Gaitán, por lo que no figura entre las urgencias del mercado.
Con la base ya armada, Colón sigue atento a las oportunidades. La consigna es clara: sumar solo si el refuerzo mejora lo que hay. En Santa Fe saben que el margen de error es mínimo y que cada decisión puede marcar el rumbo de una temporada que se presenta exigente.