El secretario de Gobierno de la ciudad de Santa Fe, Sebastián Mastropalo, analizó la compleja situación de los cuidacoches y "trapitos" tras la agresión sufrida por un hombre este domingo al mediodía. En diálogo con LT10, el funcionario defendió la vigencia de la ordenanza 12.961, sancionada bajo la gestión del intendente Juan Pablo Poletti, la cual prohíbe explícitamente el cuidado y limpieza de vehículos en el área pública.
"Apenas asumimos, planteamos este problema que ya veníamos viendo en la ciudad. Logramos la sanción de una ordenanza integral que genera una contravención municipal. Es un tema que no vamos a esconder; lo vamos a discutir día a día porque, aunque hay un trabajo importante, sabemos que no es de resolución inmediata", explicó Mastropalo.
Al inicio de la gestión, el municipio identificó a más de 300 cuidacoches. A través de políticas sociales, se inició un proceso de reconversión que permitió que 104 personas abandonaran la actividad en la calle para sumarse a cooperativas de trabajo que realizan tareas de mantenimiento en parques y playas. "Es un camino y una alternativa para un grupo, pero queda otro sector que sigue mutando y con el cual mantenemos una actividad muy determinada a través de la GSI", señaló el secretario.
Respecto al violento episodio reciente, Mastropalo aclaró que la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) ya había intervenido previamente para retirar al agresor de un cajero automático donde pernoctaba. Horas más tarde, el mismo individuo exigió dinero y agredió al vecino.
Ante situaciones de extorsión, el funcionario fue tajante: "Lo primero que recomendamos es no confrontar. No buscamos que el vecino sea quien se enfrente a estas personas, que a veces pueden estar bajo efectos del alcohol u otras sustancias. Lo que pedimos es llamar rápidamente al 0800-777-5000 o al 911".
Mastropalo destacó la colaboración entre la Municipalidad y la Policía de la Provincia, mencionando que se han realizado 640 detenciones en este proceso. Sin embargo, reconoció las limitaciones legales: "La ordenanza es una falta administrativa, no un delito. Muchas veces la GSI se acerca, ellos desisten de la actitud, pero vuelven a la hora o a las dos horas. Es una situación compleja".
El secretario aclaró que la GSI no posee poder de policía para realizar arrestos, pero trabaja mediante binomios policiales. "La policía puede intervenir por resistencia a la autoridad o mediante el artículo 10 bis para corroborar identidad. Gracias a estos controles, detectamos a más de 40 personas con pedido de captura que quedaron detenidas", precisó.
Finalmente, sobre la problemática en los alrededores de los estadios de fútbol, Mastropalo diferenció la situación cotidiana de la que ocurre en los días de partido: "Ahí hay un manejo de barras, mucho más organizado y violento. Estamos trabajando en el ordenamiento de las previas para erradicar a los 'trapitos' de cancha, pero es un gran desafío que requiere estar a la altura de las circunstancias".