El presidente Donald Trump aseguró que la decisión de lanzar una ofensiva militar a gran escala contra Irán se apoyó en informes de inteligencia que revelaron la existencia de un programa secreto de enriquecimiento de uranio en una instalación hasta ahora desconocida. Según explicó, ese hallazgo precipitó el inicio de la operación denominada “Epic Fury”.
En una entrevista con el diario estadounidense New York Post, el mandatario sostuvo que Irán intentaba desarrollar armamento nuclear de manera encubierta. “Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, afirmó Trump, al detallar que el nuevo emplazamiento no coincidía con las instalaciones permanentes ya identificadas y monitoreadas por la comunidad internacional.
El presidente indicó que el descubrimiento se produjo poco después del fracaso de las negociaciones celebradas en Ginebra la semana pasada. “Encontramos que estaban trabajando en un área totalmente diferente… así que simplemente llegó el momento”, señaló.
Trump afirmó además que la campaña militar avanza “mucho más rápido de lo previsto” y aseguró que los ataques del fin de semana provocaron la muerte de 49 altos funcionarios del liderazgo iraní, entre ellos el Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
El mandatario minimizó el riesgo de represalias terroristas contra territorio estadounidense y no descartó una eventual escalada del conflicto. “No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno… probablemente no las necesitemos, pero si fueran necesarias, las enviaremos”, sostuvo.
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el general Dan Caine confirmaron que Estados Unidos logró establecer una “superioridad aérea local” sobre Irán. Hegseth remarcó que la operación no se extenderá como la invasión de Irak o Afgansitán y estimó que la fase crítica podría durar entre cuatro y seis semanas.
Trump reconoció, no obstante, que las encuestas internas reflejan un respaldo limitado a la guerra, con apenas un 27 % de aprobación, aunque relativizó esos datos. “No me importan las encuestas. Tengo que hacer lo correcto”, afirmó.
En paralelo, la escalada militar generó un fuerte impacto regional. La empresa estatal QatarEnergy suspendió su producción de gas natural licuado tras ataques con drones, lo que provocó un alza del 40 % en los precios del gas en Europa. También se registraron ataques contra la refinería saudí de Ras Tanura y contra petroleros en el mar de Omán.
El saldo de víctimas continúa en aumento. La Media Luna Roja Iraní informó que al menos 555 personas murieron en Irán desde el inicio de los bombardeos. En Israel, los ataques con misiles dejaron 11 fallecidos, mientras que el Pentágono confirmó la muerte de un militar estadounidense y el derribo accidental de tres aviones F-15E por defensas antiaéreas de Kuwait.
Desde Teherán, el secretario de Seguridad Nacional Ali Larijani descartó una negociación inmediata y advirtió que el país está preparado para una guerra prolongada. En tanto, China cuestionó a las potencias occidentales por un retorno a la "ley de la selva", mientras el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio se apresta a defender la ofensiva ante el Congreso este martes.