Este miércoles se dio inicio en los tribunales locales al juicio oral y público contra un hombre acusado de "abuso sexual gravemente ultrajante" en perjuicio de su propia hija. Según la acusación fiscal a cargo de la Dra. Jorgelina Mosser Ferro, los abusos habrían ocurrido de manera continuada desde que la víctima tenía 11 años hasta que cumplió los 18.
A pesar del tiempo transcurrido, la fiscalía mantiene un pedido de pena de 13 años de prisión efectiva, considerando la gravedad de los hechos y la afectación prolongada de la adolescencia de la joven.
La víctima no denunció los abusos en el momento en que ocurrieron. Sin embargo, años más tarde, mientras realizaba su formación en el Instituto de Seguridad Pública (ISEP), un nuevo incidente actuó como disparador. Al solicitarle dinero a su padre para solventar gastos de su uniforme, este accedió bajo la condición de retomar la relación de índole sexual. Este hecho quebró el silencio de la mujer, quien decidió radicar la denuncia formal.
Durante la etapa de instrucción, la joven atravesó momentos de profunda duda y manipulación. Según trascendió, familiares del acusado ejercieron presión psicológica sobre ella, utilizando amenazas de suicidio por parte del padre para intentar que desistiera de la acción penal. Si bien manifestó en un momento no querer continuar, la víctima nunca se retractó de los hechos denunciados.
El tribunal escuchará a lo largo de las jornadas el testimonio de aproximadamente 14 testigos. Además, las partes discuten la incorporación de tres nuevas pruebas ofrecidas recientemente, cuya pertinencia será evaluada por los magistrados.