Deportivo Riestra atraviesa horas de definiciones. Luego de la derrota 2-0 frente a Unión en el estadio 15 de Abril, la dirigencia decidió ponerle punto final al ciclo de Gustavo Benítez, quien dejó de ser el entrenador del primer equipo por mutuo acuerdo.
El resultado en Santa Fe fue el golpe que terminó de inclinar la balanza en un proceso que ya venía cuestionado por los resultados. Riestra es, junto a Aldosivi, el único equipo que todavía no ganó en el Torneo Apertura, una estadística que explica en gran parte el desenlace.
Una campaña que nunca despegó
En lo que va del campeonato, el conjunto de Pompeya sumó siete empates y cinco derrotas, números que lo ubican en la parte baja de la Zona A y comprometido en la tabla anual. La falta de triunfos fue una constante que desgastó rápidamente el margen de confianza.
El equipo nunca logró consolidar una idea clara ni encontrar regularidad, y terminó pagando caro esa inestabilidad.
Un ciclo que tuvo altibajos
Benítez había asumido en febrero de 2025 en reemplazo de Cristian Fabbiani, con la misión de sostener al equipo en la máxima categoría. En total, dirigió 44 partidos, con un balance de 14 victorias, 17 empates y 13 derrotas.
Más allá de algunos pasajes positivos, el presente terminó marcando el rumbo de su salida.
Despedida formal y sin sucesor
La institución comunicó la decisión en sus canales oficiales, destacando el trabajo del entrenador y agradeciendo su paso por el club. Sin embargo, no brindó precisiones sobre quién tomará el mando del plantel en lo inmediato.
Un debut internacional en medio del cambio
El contexto no podría ser más desafiante. Riestra se prepara para afrontar su estreno en la Copa Sudamericana, donde recibirá a Palestino, en un escenario que lo encuentra sin conducción definida y con la urgencia de cambiar la imagen.
La salida de Benítez abre un nuevo capítulo en el club, que deberá reacomodarse rápidamente. Con poco tiempo y mucho en juego, el desafío será encontrar respuestas inmediatas en un momento clave de la temporada.