Unión vuelve a salir a la ruta en la Liga Nacional, pero esta vez con una mochila pesada. La derrota ante Boca en la Bombonerita (74-68), pese a los 19 puntos de Martín Cabrera, fue un nuevo golpe para un equipo que apenas ganó uno de sus últimos 12 partidos.
Esa racha adversa impactó de lleno en la tabla: hoy el conjunto santafesino se ubica 17°, con récord de 12-21, lejos de la pelea por los playoffs y cada vez más comprometido en la zona baja.
De la ilusión al objetivo de sostenerse
El cambio de escenario es evidente. Lo que en algún momento fue expectativa de crecimiento, hoy se transformó en una necesidad: sumar para mantenerse en la categoría.
La pelea es directa y pareja. Unión comparte la lucha con equipos como San Lorenzo, Platense, Racing de Chivilcoy, Atenas y Argentino, en un cierre de fase regular que promete tensión hasta el final. Cada triunfo vale doble y cada derrota empieza a pesar demasiado.
Un rival que no da respiro
El desafío de este miércoles no será sencillo. Desde las 21, Unión visitará a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en el Socios Fundadores, un escenario siempre exigente.
El equipo patagónico, con marca de 22-11, es uno de los líderes del torneo y se hace fuerte en casa, donde buscará sostener su lugar en la cima e igualar su mejor racha de victorias consecutivas.
El historial también marca una tendencia: Gimnasia domina 7-2 en enfrentamientos ante Unión, aunque el antecedente más cercano fue favorable al Tatengue, que se impuso en Santa Fe por 88-75.
Un partido para dar señales
Más allá de los números, Unión necesita algo más que un resultado: necesita una reacción. Volver a competir, recuperar confianza y demostrar que puede sostenerse en partidos de alta exigencia.
Comodoro aparece como una prueba difícil, pero también como una oportunidad. Un buen resultado podría ser el punto de partida para salir del fondo y encarar con otro ánimo el tramo final.
En Caballito, choque con aspiraciones altas
Ferro Carril Oeste y Oberá Tenis Club protagonizarán el otro duelo de la jornada desde las 19.05 en el Héctor Etchart.
El equipo porteño llega fortalecido tras una amplia victoria ante Argentino (100-74), que le permitió dejar atrás una racha negativa y consolidarse en el 7° lugar (19-13), ya con pasaje asegurado a los playoffs.
Enfrente estará Oberá, que con 20 triunfos en 31 partidos se posiciona como escolta de Gimnasia y encara una seguidilla exigente fuera de casa. El conjunto misionero buscará sostener su gran campaña y llegar de la mejor manera a la postemporada.
Con un historial equilibrado (7-6 para Oberá) y antecedentes recientes parejos, se espera un duelo atractivo entre dos equipos que apuntan alto en esta Liga Nacional.