El plantel de Estudiantes pegó la vuelta luego de su partido en Medellín, que dejó sensaciones ambiguas, porque por un lado hubo conformismo por el punto que le suma por haber jugado de visitante pero se dieron cuenta que si estaban más finos en los bloques defensivos se traía los puntos a la Argentina.
Los jugadores se fueron sin hablar salvo Guido Carrillo y Ezequiel Piovi, que dialogaron con la prensa presente en la zona mixta del Atanasio Girardot. Además otro que no se subió directo al colectivo fue Edwuin Cetré, quien se quedó hablando con amigos, hinchas del DIM y familiares. El punto se valoró pero hasta un cierto lugar.
Aquellos jugadores que no tuvieron minutos en cancha se quedaron entrenando en el campo de juego. El propio Alexander Medina se acercó después de su conferencia de prensa y observó esa mini práctica que tuvo a sus ayudantes.
La delegación albirroja se fue del hotel San Fernando a las 8:30 de la mañana y tuvo que esperar en el aeropuerto José María Córdova por una demora que no estaba previsto. Llegó a pasadas las 22.30 a Buenos Aires e inmediatamente los jugadores quedaron liberados hasta hoy por la tarde, cuando volverán a entrenar y quedarán concentrados.
Si bien de reojo el plantel piensa en tomarse revancha el martes próximo ante Cusco FC por la segunda fecha de la Copa Libertadores, este sábado tendrá que demostrar ante Unión de Santa Fe que está preparado para afrontar la doble competencia. El partido irá desde las 17.15 en el Jorge Luis Hirschi.
Pensando en el Tatengue se vendrán varios cambios, como por ejemplo los ingresos de Fabricio Pérez, Santiago Núñez, Eros Mancuso, Adolfo Gaich, Brian Aguirre y posiblemente José Sosa. A esos jugadores se le sumarán otros más.