El experimentado delantero Luis Miguel Rodríguez tuvo un estreno soñado en la Liga Tucumana, al marcar en la victoria de Ñuñorco por 3-1 frente a Santa Rosa, en el arranque del Torneo Apertura.
El “Pulga”, ídolo del fútbol tucumano y de último paso por Colón, selló el triunfo con un gol de penal en su presentación oficial, mostrando la jerarquía intacta que lo caracteriza.
Un debut a la altura de su historia
El encuentro comenzó favorable para Ñuñorco, que se puso en ventaja gracias a los tantos de Darío Romero y Carlos López. En el complemento, el conjunto local terminó de liquidar el partido con la aparición del Pulga Rodríguez, quien ejecutó un penal con su habitual calma y precisión, colocando la pelota junto al palo derecho del arquero Gonzalo García.
El Pulga Rodriguez debutó con un gol de penal en Ñuñorco.
— En Una Baldosa (@enunabaldosa) April 13, 2026
Así fue su definición: https://t.co/bHlKBGgdPl pic.twitter.com/Wy0rlpimjU
El descuento de Santa Rosa llegó a través de Luis Valentín Roldán, aunque no alcanzó para cambiar el rumbo del partido.
Regreso a sus raíces
Oriundo de Simoca, Rodríguez decidió regresar a su provincia tras disputar diez encuentros con la camiseta de Colón en la Primera Nacional. Su llegada a Ñuñorco, concretada a comienzos de marzo, respondió tanto a una búsqueda deportiva como a una decisión personal.
“Vamos a iniciar la pretemporada a ver cómo estoy físicamente. Espero cumplir con las expectativas del entrenador y ojalá estar a disposición al inicio del torneo”, había manifestado en su arribo.
Además, explicó los motivos de su elección: “Esto se dio por intermedio de amistades de Monteros con las que jugamos hace mucho tiempo. Estoy cerca de casa y tomé la decisión de aceptar la propuesta”.
Una ovación que lo dice todo
El gol desde los doce pasos desató la ovación de los hinchas, que reconocieron en el Pulga a uno de los máximos referentes de la historia del fútbol tucumano.
Con este triunfo, Ñuñorco comenzó el torneo con el pie derecho y con la ilusión renovada, impulsada por el regreso de un jugador que sigue dejando su huella dentro de la cancha.