El costo de las canastas básicas se desaceleró en marzo, a contramano del avance que registró la inflación general durante el mismo mes. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, tuvo su menor suba en siete meses, mientras que la variación de la Canasta Básica Total (CBT), utilizada como umbral de pobreza, fue la más acotada en seis meses.
Este martes el INDEC informó que la CBA subió 2,2%. De este modo, una familia compuesta por una pareja de adultos y dos hijos pequeños necesitó un ingreso mínimo de $658.010,93 para no ser considerada indigente.
Asimismo, la CBT trepó 2,6%, por lo cual una familia "tipo" requirió $1.434.463,81 para no caer en la pobreza.
Vale recordar que para la construcción de la canasta alimentaria el INDEC combina las necesidades nutritivas imprescindibles para la subsistencia de una persona con los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
Para determinar la CBT, se amplía la CBA utilizando un coeficiente que mide la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.
La inflación general se aceleró, impulsada por subas en precios regulados
Esta dinámica de las canastas básicas se dio pese que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC se aceleró desde el 2,9% al 3,4% en el tercer mes del año, la cifra más alta justamente desde el mismo mes de 2025. Este salto fue explicado fundamentalmente por los aumentos en precios regulados, como las tarifas de los servicios públicos, el transporte público y las cuotas de los colegios privados, en el marco del inicio de clases.
La división de alimentos y bebidas, la de mayor incidencia en el IPC, trepó 3,4%, contra el 3,3% del mes previo. Aquí fueron los ajustes en carnes los que explicaron el grueso del movimiento de precios.
Con estos números, la inflación general del primer trimestre fue del 9,4%. En el mismo período, la CBT subió 9,6%, mientras que la CBA avanzó 11,6%.