El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en los tribunales de San Isidro, luego de que el proceso anterior fuera anulado. La causa investiga un presunto homicidio simple con dolo eventual y busca determinar las responsabilidades del equipo médico que lo atendía.
Durante la apertura de alegatos, el fiscal Patricio Ferrari fue contundente al calificar a los imputados como “un grupo de improvisados” y sostuvo que el exfutbolista fue abandonado. Según su exposición, existieron múltiples señales de alerta que no fueron atendidas, lo que derivó en una “indiferencia criminal”.
Por su parte, el abogado Fernando Burlando, representante de las hijas Dalma y Gianinna, aseguró que Maradona “fue asesinado” y cuestionó las condiciones de la internación domiciliaria. Afirmó que no había equipamiento médico adecuado y describió el entorno como “temerario”.
En contraste, las defensas de los acusados rechazaron las imputaciones y sostuvieron que la muerte se produjo por un infarto o una arritmia. Los abogados remarcaron que no existen pruebas concluyentes de responsabilidad penal y buscarán demostrar que el desenlace fue consecuencia de la salud previa del paciente.
El juicio se desarrollará con audiencias semanales y volverá a convocar a decenas de testigos, incluidos familiares y profesionales de la salud. El proceso, que genera una fuerte expectativa pública, intentará esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de una de las figuras más emblemáticas del deporte argentino.