La situación en la sede local del PAMI Santa Fe atraviesa jornadas críticas y no escapa a la realidad nacional. Al tercer día de paro de los médicos de cabecera se suman cortes en prestaciones clave y un creciente malestar de los afiliados por cambios de prestadores sin previo aviso.
Sergio Delfino, delegado de ATE en el organismo, dialogó con LT10 y brindó un panorama detallado de la crisis: “El paro es de médicos de cabecera, pero además hay varios cortes prestacionales en la Unidad de Gestión Local (UGL). Los anestesistas solo atienden urgencias y reprograman las cirugías, y los servicios de óptica y odontología están cortados”.
Delfino advirtió que la situación podría agravarse en las próximas horas: “Tenemos la amenaza latente de que se corte el suministro de medicamentos en farmacias”. A este escenario se suma el reclamo salarial de los trabajadores de ATE, que según el delegado, “será motivo de conflicto en los próximos días”.
A pesar de las inclemencias climáticas, los afiliados se acercaron a la dependencia para reclamar por recetas y órdenes médicas para especialistas que no pudieron obtener debido a la medida de fuerza. “Las autoridades nos dicen que confían en que mañana se solucione el conflicto y la semana que viene la atención sea normal”, señaló el referente gremial.
Uno de los puntos de mayor tensión es el traslado de miles de jubilados que se atendían en el Sanatorio Mayo. “Hubo un cambio compulsivo de 9.000 afiliados que fueron derivados a la Mutual Abril (Sanatorios Americano y de Diagnóstico) sin consultarles. PAMI Central tomó la decisión de forma inconsulta, vulnerando el derecho del afiliado a elegir dónde atenderse”, denunció Delfino.
Por último, el delegado vinculó la saturación de las oficinas a la crisis económica nacional. “Hay mucha gente que antes no solicitaba medicamentos y ahora viene al PAMI porque no puede pagarlos. Además, reclaman porque les bajaron el tope y no pueden pedir más de cinco unidades”.
Consultado sobre la gravedad del contexto actual, Delfino fue tajante: “En todos mis años de trabajo, solo vi una situación similar en 2000-2001, cuando explotó el país”.