Los sucesivos días de paz interna que caracterizaron el verano del 2026 parecen haber quedado atrás con el resugir de las diferencias existentes entre los sectores que lideran la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, que complejizan los planes del presidente Javier Milei.
La promesa de ser este el año “más refomirmista de la historia”, con el envío de al menos 10 proyectos de ley por mes, encuentra limitante en la multiplicidad de equipos, y por ende, de criterios que preparan los proyectos para girar al Congreso Nacional.
Tras un listado de anuncios que parecía, a priori, ambicioso, el oficialismo solo logró tratar -con éxito- las modificaciones en la Ley de Glaciares en lo que va del año legislativo formal. “Todo lo que se mandó se aprobó. A veces, los plazos se demoran por las trabas burocráticas que lo complejizan todo".
La tan anunciada reforma del Código Penal oficia de ejemplo para traducir las diversas posturas que convergen sobre el tema y que empantanan su redacción. Si bien el grueso de la tarea la realizaron los salientes Mariano Cúneo Libarona y Sebastián Amerio, luego del reemplazo del tandem, Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola optaron por introducir modificaciones.
Mientras un sector asegura que el mandatario pidió aplicar ligeros cambios y tratarlo de manera segmentada, otro contrapone que el cambio será integral. Algo similar ocurre con la reforma política que implementará cambios en el sistema de votación.
Por un lado, el sector que responde a Santiago Caputo aspira a introducir ambiciosas variaciones, los alfiles que reportan a la menor de los Milei sostienen que el documento debería limitarse a incluir la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y la reconfiguración del formato de financiamiento de los partidos políticos.
Este viernes, la mesa política -al tanto del impacto en la gestión- reeditó las reuniones convocadas por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuyo investigación por presunto enriquecimiento ilícito ofició como dique de contención de la interna, y ordenó el envío de las modificación a la Ley de Salud Mental y la Ley contra el Fraude de Pensiones por Invalidez, mejor conocida como la Ley de Emergencia en Discapacidad.
En paralelo, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, habilitó el tratamiento en comisión del proyecto libertario de Financiamiento Universitario. La idea es acelerar los tiempos y cumplir con las voluntades del mandatario, pese al mes de quietud que supuso abril.
La interna se niega en público y se admite en privado. El fiel reflejo de su existencia es la escalada de tensión tuvo lugar en X, cuando la diputada karinista Lilia Lemoine se trenzó en un debate por la defensa del armador bonaerense, Sebastián Pareja, con el referente de Las Fuerzas del Cielo, Daniel Parisini, mejor conocido como “El Gordo Dan”.
Fiel a su estilo, Milei hizo equilibrio y replicó un mensaje de Lemoine, no sin lanzar guiños a su asesor quien compartió la histórica frase de San Martín sobre la centralidad de la libertad.
“Karina es Pareja”, repetían a tono de crítica varios digitales en redes. Lo que hay detrás de los dardos al diputado, que alcanzan además a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, es el cuestionamiento disipado a los lineamientos desplegados por secretaria general de la Presidencia que se impuso como la principal ganadora de los comicios de octubre de 2025.__IP__
En la previa a un nuevo año elecotoral, con los sueños de reelección latentes, solo el tiempo dirá si el Ejecutivo logra cumplir promesa de mostrar un Congreso dinámico y ordenar las diferencias internas que separan a dos de los tres vértices del Triángo de Hierro.