La reciente normativa en Suecia que prohíbe dejar a los perros solos durante períodos prolongados vuelve a poner el foco en una práctica habitual: mascotas que pasan gran parte del día sin compañía. En Argentina, donde las extensas jornadas laborales obligan a ausentarse del hogar, surge el interrogante: ¿qué implica realmente para un perro la falta de interacción?
En diálogo con LT10, la médica veterinaria Alicia Lavernia explicó que, más allá de la legislación, el punto central es comprender la naturaleza del animal. “Si mi idea es dejar un perro solo 12 horas por día, evidentemente me equivoqué de especie”, afirmó, marcando una diferencia con los felinos, que poseen una mayor tolerancia a la soledad.
La necesidad de vivir en comunidad
Según detalló la especialista, el perro es un animal social por definición. “Le gusta y necesita vivir en comunidad”, señaló, y advirtió que la falta de contacto suele derivar en problemas de comportamiento. En ese sentido, remarcó un dato clave para repensar los hábitos cotidianos: “Ningún perro debería pasar más de seis horas solo”.
Este impacto se acentuó tras la pandemia de covid-19. “Sabíamos los problemas que íbamos a tener en la pospandemia”, explicó Lavernia en relación con los casos de ansiedad por separación, que se multiplicaron cuando los animales volvieron a quedarse solos tras meses de presencia constante de sus dueños.
Guarderías y colonias: una tendencia en alza
Frente a este escenario, ganan terreno alternativas como las colonias recreativas. “Tengo muchos pacientes que asisten porque sus tutores trabajan”, contó, aunque aclaró que estos espacios requieren personal capacitado en comportamiento canino: “No se trata solo de largar un grupo de perros en un lugar; deben estar estimulados”.
La importancia de la elección consciente
Para Lavernia, el problema suele originarse en el momento de la adopción. “Muchas veces no se evalúan las necesidades reales del animal”, explicó. En esa línea, advirtió sobre errores frecuentes:
- Cachorros: Demandan atención constante y supervisión para evitar accidentes. "El cachorro es todo juego y hay que dejarlo en un lugar seguro", agregó.
- Adultos: Son la opción recomendada para personas mayores o con menos tiempo. “El perro adulto se adapta enseguida y el vínculo es distinto”, aseguró.
Finalmente, la especialista instó a asumir la responsabilidad que implica el vínculo: “Es un ser vivo que nos va a acompañar por al menos 15 años. Para nosotros es un perro, pero para ellos somos un mundo entero”.