La permanencia de Unión en la Liga Nacional dejó muchas voces cargadas de emoción, pero pocas tan sinceras y directas como la de Daniel Hure. El interno, que no pudo terminar la temporada por una afección cardíaca, habló con LT10 tras el triunfo ante San Martín de Corrientes y reflejó sin filtros lo que significó atravesar un año lleno de obstáculos.
“Durante todo el año comimos mierda, no nos salieron las cosas”, disparó de entrada, con la crudeza de quien vivió el proceso desde adentro. Y enseguida profundizó: “Pasaron un montón de cosas que en una temporada normal no pasan”.
A pesar de ese contexto adverso, Hure destacó el compromiso del grupo: “El equipo siempre estuvo, siempre dio la cara. Vinieron a entrenar predispuestos a todo y hoy también dieron la cara”. En ese sentido, valoró especialmente la respuesta en el momento más crítico: “Hoy se ganó y se dejó a Unión donde se merece estar”.
Con autocrítica incluida, el jugador no esquivó el análisis deportivo: “Sabemos que no cumplimos los objetivos, tenemos nuestra autocrítica”. Sin embargo, dejó en claro qué era lo prioritario en este cierre: “Lo importante es que Unión sigue en la Liga Nacional”.
Sobre el desarrollo del partido que selló la permanencia, fue claro: no había margen para otra cosa. “No importaba la táctica, había que ganar. Se jugó como se tenía que jugar”, remarcó. Y agregó: “Por momentos se jugó lindo, pero sobre todo con mucha entrega y energía”.
Hure, que acompañó desde afuera en el tramo final, también fue parte de ese empuje colectivo que sostuvo al equipo en pie. Su testimonio expone el costado más duro de la temporada, pero también el carácter de un grupo que, aún golpeado, encontró la forma de responder cuando más lo necesitaba. Unión sufrió, resistió y se quedó. Y en palabras como las de Hure, se entiende por qué.