En el extremo sur santafesino, donde el mapa parece doblarse, hay historias que no pierden vigencia. En Chañar Ladeado, la memoria colectiva todavía late al ritmo de aquella travesía que marcó un antes y un después.
Corría 2016 y el inicio de la Copa Santa Fe encontraba a Independiente de Chañar Ladeado como protagonista inesperado. Con Jorge “Tino” Ribonetto al mando, cerca de 2.000 hinchas acompañaron al equipo hasta el Gigante de Arroyito para enfrentar a Rosario Central. Más que un partido, fue una declaración de pertenencia.
En aquel entonces, el certamen daba sus primeros pasos y se limitaba al fútbol masculino. Diez años más tarde, el panorama es completamente distinto: la edición 2026 se presenta como la más ambiciosa, con 14 deportes y 20 disciplinas, reflejando una expansión que atraviesa toda la provincia.
El regreso al protagonismo para el club del sur llega con credenciales renovadas. Tras consagrarse en la Liga Interprovincial, Independiente fue sede del lanzamiento oficial y recibió simbólicamente el trofeo que lo posiciona nuevamente en la vidriera deportiva.
El acto reunió a dirigentes y autoridades provinciales que acompañan el crecimiento sostenido del proyecto. Desde la organización destacan que la competencia arrancará en mayo, primero con el cuadro masculino y luego con el femenino, sumando además futsal y fútbol adaptado.
La magnitud del torneo también se refleja en su calendario: alrededor de 160 partidos se disputarán a lo largo de seis meses, en un año especial para Santa Fe, que será escenario de los Juegos Deportivos Suramericanos.
Así, lo que empezó como una apuesta incipiente se transformó en una plataforma deportiva integral. Y en ese recorrido, Chañar Ladeado sigue ocupando un lugar especial: el de los que estuvieron desde el principio y hoy vuelven a decir presente.