El Gobierno nacional reafirmó este viernes el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas en medio de una renovada tensión diplomática con el Reino Unido, luego de versiones que indicaban un posible cambio en la postura de Estados Unidos sobre el conflicto.
El canciller Pablo Quirno salió al cruce de las declaraciones británicas y rechazó “la invocación del principio de libre determinación de los pueblos” en relación a los habitantes de las islas. A través de sus redes sociales, calificó la situación como “colonial” y remarcó que se mantiene desde la ocupación de 1833.
La postura fue respaldada por el presidente Javier Milei, quien compartió el mensaje y reafirmó: “Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”.
El conflicto diplomático se reactivó luego de una publicación de la agencia Reuters, que reveló la existencia de un correo interno del Pentágono en el que se analizaba la posibilidad de que Washington revise su apoyo a Londres en disputas territoriales, entre ellas la de Malvinas.
Ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) April 24, 2026
Según ese informe, la administración de Donald Trump evaluaba sanciones a aliados de la OTAN por su nivel de respaldo en conflictos recientes, lo que podría impactar en el histórico alineamiento con el Reino Unido.
Desde Londres, sin embargo, la respuesta fue inmediata. Un vocero del primer ministro Keir Starmer sostuvo que la posición británica “no ha cambiado” y reiteró que la soberanía de las islas “reside en el Reino Unido”, basándose en el principio de autodeterminación de los isleños.
En la misma línea, la canciller británica Yvette Cooper afirmó que el compromiso con las islas es “inquebrantable” y volvió a defender el derecho de los habitantes a decidir su estatus.
Frente a esto, Quirno publicó un extenso mensaje en el que reafirmó los derechos argentinos sobre las Malvinas, las Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y los espacios marítimos circundantes. Allí sostuvo que la ocupación británica fue “un acto de fuerza contrario al derecho internacional” que vulneró la integridad territorial del país.
El canciller también cuestionó la validez del referéndum realizado en 2013 y aseguró que los isleños “no constituyen un pueblo” en los términos reconocidos por las Naciones Unidas, por lo que no pueden ser considerados árbitros de la disputa.