El prosecretario del Centro Comercial de Santa Fe, Jorge Baremberg, se refirió a la preocupante situación actual que vive el sector que representa.
En diálogo con el móvil de LT10, explicó que la combinación de la pérdida de rentabilidad, el aumento desmedido de los costos fijos y la competencia de gigantes del comercio electrónico internacional están configurando un escenario sumamente complejo.
Baremberg señaló que las compulsas realizadas en el sector indican guarismos negativos tanto en el volumen de ventas como en las ganancias de los negocios. Esta situación se ve agravada por el peso de los costos fijos, destacando especialmente la presión tributaria y el fuerte incremento en el costo de los servicios públicos como la energía eléctrica.
Uno de los indicadores más visibles de la crisis es el aumento de locales comerciales cerrados. Baremberg destacó que, incluso en la Peatonal de Santa Fe —donde históricamente existían listas de espera—, hoy los locales permanecen vacíos por tiempo prolongado. Este fenómeno se extiende a otras arterias vitales para la economía local como Aristóbulo del Valle y Facundo Zuviría, que tradicionalmente han traccionado el comercio santafesino.
Salarios y poder adquisitivo
El referente del Centro Comercial expresó su preocupación por la situación de los empleados. Admitió que, aunque los empleadores hacen un gran esfuerzo, resulta sumamente difícil afrontar el pago de sueldos que, a su vez, no alcanzan para que el trabajador llegue a fin de mes debido a la licuación del poder adquisitivo.
"Ojalá el empleado tuviera un ingreso mayor, lo cual sería para una economía de mercado un sistema virtuoso", reflexionó Baremberg, señalando que mejores salarios permitirían reactivar el consumo de bienes básicos y vestimenta.
