El futuro de Mauro Icardi empieza a convertirse en uno de los grandes focos en Turquía. Con contrato hasta el 30 de junio en Galatasaray y sin acuerdo de renovación, el delantero argentino podría cambiar de rumbo en una operación que en el país ya califican como “la bomba del mercado”. En ese escenario apareció un protagonista inesperado: Amedspor.
El club de Diyarbakır, que acaba de lograr el ascenso a la Süper Lig, apunta alto y sueña con sumar a Icardi como emblema de su proyecto para la temporada 2026-27. La intención es clara: irrumpir en la máxima categoría con un nombre de impacto internacional que potencie su crecimiento deportivo y mediático.
La situación contractual del ex Paris Saint-Germain es el punto de partida. Las negociaciones con Galatasaray se enfriaron tras diferencias económicas: el último campeón del país le ofreció una reducción salarial del 50 por ciento (ahora su sueldo está alrededor de 12 millones de dólares por temporada), mientras que el delantero pretende extender su vínculo sin recortes. Sin acuerdo y con menos protagonismo en el tramo final de la temporada, su salida podría aproximarse.
En paralelo, varios equipos siguen de cerca el desenlace: Juventus, Milan, Napoli, Elche, Oviedo y el América de México. También, sonó en River. Sin embargo, el avance del Amedspor irrumpió como la opción más disruptiva.
Ahí entra en juego un factor que excede lo deportivo: el jugador y su pareja, Eugenia Suárez, tendrán que tomar la decisión personal y familiar que implicaría mudarse a una ciudad como Diyarbakır, a más de 1500 kilómetros de Estambul. Con el pase en su poder a partir de julio, Icardi evalúa opciones.